lunes, 30 de mayo de 2016
El hombre ausente
Un Ulises en cada hombre,
sin reino, batallas, ni Troya,
sólo, tal vez, una Helena
con su misma inconstancia,
tentándolos a la hazaña.
Inútiles rescates
¿de ellas, o de sí mismos?,
son su secreta excusa
y muchas veces, sin siquiera
alguna razón como excusa.
Mientras, quien antes fuera
Penelópe, espera, no ya tan sola
sino con nuevos Ulises,
pues, así que ha salido uno
llegan otros a la caza,
incansables, promisorios,
tan infieles como el ido
y con la misma intención:
obtener nuevos trofeos.
Ella, la que en secreto espera,
teje y teje cada día, sus ilusiones,
sin percatarse que en esa trama
ella apresa en su tejido
lo que nunca el hombre es;
que todo hombre hoy presente,
será mañana otro ausente
y ella, con su tejido,
creerá de nuevo en aquel que
con sus promesas llegue.
El Ulises, en todo varón anidado,
impulsará esos anhelos del mundo
que aunque sin reinos ni tierras,
ofrece sin cesar las presas,
presas que a su alcance están;
nuevos triunfos efímeros
que una vez conseguidos
muy pronto abandonarán
en pos de nuevos desafíos.
Esta repetida historia requiere
comprensión urgente
y no un eterno tejido
cada día a destejer:
el varón ama el Universo
la mujer ama al varón,
proceso irreconciliable
por ser distinto el destino
que ambos elegirán
y la meta a conseguir,
irrenunciables los dos y tal vez
ese sea el tan mentado infierno,
en que todos vivirán
sin que esto sea una condena,
sino el ser natural.
jueves, 26 de mayo de 2016
Vaivenes
Si no buscabas mi ser
¿Por qué viniste a mi lado?
Mareado por tus vaivenes
Dudo hasta de mi propia vida
Y también de dónde estoy.
Si no querías ni hablarme
¿Por qué llamas mi atención?
¿Y cuál es tu pretensión?
¿Y cuál es tu pretensión?
Si no quieres verme cerca
¿Para qué me rondas, terca?
Si tu deseo no me incluye
¿Por qué vienes y luego huyes?
Si no quieres ni oirme
¿Por qué acercas, mansa, tu cabeza,
Y luego la esquivas, con veloz destreza?
Si no quieres que te abrace
¿Por qué estás a mi alcance?
No entiendo tu veleidad
Mi pensamiento confundes
Mientras mi vida se hunde
Y tú...observas desde allí
Desde ese, tu lugar cercado
Siempre para mí vedado.
miércoles, 18 de mayo de 2016
Intriga
La intriga cubre cada día
mis pensamientos
No hallo solución al enigma de
la vida
Prisionero sin remedio,
de mi empeño en lograrlo
Sufro el afán de encontrar
atisbo de explicaciones
Creer que esto es posible...
¡Pretensión vana o ingenua!
Caudal inagotable son
mis preguntas
Son tantas y tan extrañas
mis curiosidades
Son tantas y tan misteriosas
como grande y misteriosa
es la ausencia de respuestas.
¿Quién soy y para qué estoy?,
es la primera
Desde ahí, estamos sumergidos
en el abismo de incógnitas
Inevitable hundirse en él;
allí permanecemos ignorando
nuestro sitio
Creyendo conocer.
Es espera desde el poso:
ningún desvelo da fruto
No está en nosotros saber
Mientras, la sima habitamos
creyendo estar en la cumbre,
mirando sin ver, sin lumbre,
hasta que la luz provea,
viviendo en hondo misterio
en penumbras y sin tino.
Dejando esta vestimenta
y este lugar de destino,
quizá luego descubramos
la única y gran respuesta
que nos diga quiénes somos
y para qué hemos vivido.
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