Es eso que Es
interlineado más angosto.
Es eso que Es
Me hallé de pronto,
Contemplando
La Naturaleza,
Todo me rodeaba y envolvía
Era todo Vida
Era la Presencia
Lo que percibía.
Vi que cada árbol se inclinaba,
oraba, reverenciaba, admirando su Presencia,
conteniéndola.
Su fronda parecía danzar,
ondulante y armoniosa.
Miré las flores: eran un regalo:
colores, fragancia, suavidad, belleza.
Se ofrecían amables, perfumadas,
a su Creador.
Tuve una certeza: también estaba Él
en ellas.
Sentí que todo era Él
que Él es todo,
y vi, ciertamente, vi
que cuanto más contemplaba,
su presencia, tanto más presente
estaba
y que cuando más consciente
de ello me volvía,
más inmensurable era.
Parecía que al acercarme a Él
al mismo tiempo se volvía
más inmenso, y contemplaba yo,
cómo su Ser me envolvía
sin poder yo de ningún modo
alcanzarlo, aunque siempre
estaba en mí, alrededor
dentro y fuera; en todas
partes e invisible, inasible,
sin embargo, en mi interior.
Es que eso es Su Misterio
incomparable, incomprensible,
inaprensible.
Pero Es desde siempre así
yo con Él, ignorando, pero. sabiendo.
Es imposible explicarte
No habrá nunca suficientes palabras
Ni tampoco elocuencia posible
Sólo esperar de ti
La luz deslumbrante y cálida
Que nos permitas acogerte.
El gozo, entonces, nos habitará
No habrá ninguna otra necesidad
Ni existirá el esfuerzo en nosotros
Pues, todo nos lo has dado.
Nada más es menester.