Bondadoso Señor,
Nunca suficientemente
Amado.
Luz de mi alma
Camino de mis pasos
Cuando te sigo,
Cuando me llamas,
Cuando te escucho.
Alegría en mi corazón
Gozo de mi espíritu
Calma en mi dolor
Paciencia en mis angustias.
Amanecer bendito
Consuelo y salvación
Sostén en mi flaqueza
En mi cobardía valor.
¿Qué podría darte
Que no me dieras tú?
Dulce Señor nuestro,
¡Todo es fruto de tu Amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario