domingo, 26 de marzo de 2017

Salir al encuentro



Salir al encuentro de otras almas
por intuición, por amor; aproximarse.
Estar abierto a las palabras y a la comprensión,
sin prejuicios, sin juicios ni sentencias.
Lograr que el corazón se asome 
en una suave sonrisa acogedora.

Vibrar con las vibraciones de quien
sea próximo en ese momento.
Juntos, navegando sobre la misma
nave, surcando el océano hacia la eternidad.
Ese ha de ser el puerto más deseado,
que será la total sabiduría en cada ser.

Unirse inseparablemente en total fusión
sin dejar de ser distinto, pero iguales al fin.
La dulzura en el trato, despertando la confianza,
la candorosa entrega, sugerida por la entrega anterior.
La sorpresa, la respuesta, la recepción;
ternura en la mirada, espontáneo el abrazo. 

¡Esto es amor!




jueves, 23 de marzo de 2017

Imposibles, reflexiones, propósitos, humanidad


Es imposible:

Olvidar lo que se añora
Dejar de amar, aunque no se sepa amar.
Sentir la vida cada día en su valor
Ser paciente con los fallos propios
Negar la sonrisa a un niño
Ser generoso con el tiempo
Dedicar cada mañana a saludar la vida
Comenzar cada día como si fuera el último.

Vivir a pleno los afectos
Disfrutar, siempre disfrutar
Descansar en la confianza del fluir del ser
Ser gentil, amable; ser ágape en pura ofrenda
Asistir presuroso y dispuesto al llamado del otro
Estar cuando se es requerido
Ser sincero y leal
Sonreír abiertamente, sin recelos
Tener compasión con los propios y ajenos.

No juzgar y menos aún, condenar
Pensar siempre con bondad
Actuar sin esperar retribución
Amar, siempre amar, entregando el corazón
Obrar siempre con cuidado y delicadeza
Ser benevolente en el proceder
Ser cálido y accesible.

Son actos queridos en la vida del humano
Imposibles de conseguir y de ser constantes
La debilidad de grande y grande la fragilidad
El propósito deslumbra, pero falta el valor
Sentido de justicia y de bondad
Si así no fuera, este mundo sería un Edén
Pero sí vale intentar, que cada vez sea menos
Imposible de lograr.


viernes, 10 de marzo de 2017

Mi ayer, mi hoy


Inexorable he sido, inexorable,
sin permitir blandura alguna, inexorable.
Inevitable ha sido el dolor, inevitable
y mi decisiones, inapelables, ¡ah! inapelables,
¡y cuánto no he sufrido por ello!

Haber sabido que era imposible
ser implacable, duro, intransigente;
haber mirado mi fragilidad y la del otro,
reconocido mi error, mi humanidad;
¡haber podido evitarlo!  

Compasivo hubiera sido entonces
y no implacable y sentencioso
creyendo saber de todo y de todos
sin saber que no sé nada de nadie
ni de nada: una malvada ignorancia. 

Quiero ser blando, atento, suave,
paciente, tierno, gentil, amable.
¡Qué lejos está hoy de mí la ira!
Aquel océano de enojo se ha secado,
no quedan casi rastros de sus aguas.

Hoy, hay manantiales
de dolor y lágrimas que suavizan
asperezas y exigencias, estricteces
y juicios atrevidos e insolentes,
plagados de ignorante audacia.

Hoy, mi deseo más intenso
y mi esperanza, es cambiar, sin resistirme,
aquella inútil dureza y crueldad,
en blandura extrema, y doblegarme
siempre con  extrema dulzura.

Mi corazón mande mi voluntad
y mi alma hable desde su verdad;
trascienda en mi vida tal influencia,
se vuelva en la luz,  eterno mi caminar,
en mi propio ser y en los demás.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Invocaciones


Al cielo ruego, al cielo imploro,
al cielo hablo, 
al cielo mi plegaria va;
me detengo, quedo en silencio,
mi alma miro, mi mente escucha,
mis labios tiemblan, mis ojos ven,
mis manos ofrecen, 
también mi cuerpo;
que el amor encuentre su cauce en mí.

Al cielo imploro, al cielo ruego,
mis ojos bajos ante esa luz.
He encontrado un gran consuelo,
el gran consuelo que es el amor,
la compasión, la quietud y
la reflexión; ahí me sumerjo
en la dulzura de este amor.  
Amor,todo lo envuelves,
todo apaciguas, todo apacientas,
y a los seres, tú traes luz.   

Al cielo ruego, al cielo imploro,
ahora murmuro con suavidad,
quiero hablar como acariciando,
quiero invocar sólo al amor;
estar unido, nunca aislado,   
tibio, abrazado, muy protegido,
como envuelto en un corazón.
Al cielo ruego, al cielo imploro,
ahora, ¡todo lo espero en el amor!