sábado, 25 de septiembre de 2010

Mi padre

Ahí está, dulcemente recordado
en aquella mañana, en el arroyo;
mis pies y los suyos en las piedras,
mis pasos cautelosos encima de ellas
y por su mano, firmemente sostenida.

Esa fuerza escondida en su amor,
me llevó hasta la otra orilla.
No podía yo saber que a partir
de aquel momento,
no iba a ser ninguna orilla
ni lejana, ni temida.

Sus palabras, suavemente moduladas
por el susurro del agua acompañadas,
serenidad y certeza me regalaron
de su enorme presencia en mi vida.

Mucho tiempo ha transcurrido,
muchas cosas han pasado,
y sin embargo, él ha crecido con
su apoyo, su coraje y valentía.

En cada momento de mi vida
la luz de su presencia brilla intensa
y me ilumina, y vuelvo hacia él mi cara agradecida
igual que aquella vez en que compartimos
el cruce del arroyo tan temido.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Simples héroes.

Cada vez que despertamos,
somos héroes y como tales
salimos a vivir.
Somos héroes
sin coronas, ni laureles,
somos héroes y nadie nos conoce
como tales
somos héroes cotidianos sin descanso
ni honores.
Somos héroes y nos sive cada día
para saber
¡Que somos héroes!
Pues la vida nos demanda esta dura condición,
para poderla vivir.

Nuestra vida.

Es la vida un misterio tan oscuro
y sin embargo por amor iluminado
aunque no alcance a explicarla
y aunque sólo aumente su enigma.

Es la vida una dudosa sucesión de tiempos
tan inciertos y veloces, tan inexplicables...
y una apertura tímida e inexperta
hacia una eternidad tan ignorada.

Es la vida nuestra, tan prestada,
sin que sepamos cuándo debemos devolverla
si es posible, y con fino arte,
muy embellecida.

Es la vida un mistrio tan oscuro
que da miedo hasta el pensar en preguntar
que de las preguntas tememos la respuesta
y con terror miramos el tenebroso velo que todo lo oculta.

Es la vida un misterio tan oscuro
y que a veces pisoteamos con descuido
sin saber que a cada paso construímos
y que también a cada paso, destruímos.

Y , es en la vida, el amor
lo único qye puede dar consuelo.
¡Y es este amor tan despreciado!
Y la vida se vuelve dolorosa y sin valor
pues la vida sin amor,
¡no es nada!

El secreto del castillo.

Hubo una vez un castillo
que quisiste recorrer
y del puente levadizo
te valiste para entrar
Yo mismo lo había tendido
para que puedas pasar
sin pensar en el peligro
que siempre es un invasor.

En sus rincones hallaste
sus tesoros escondidos
y los fuiste depredando
con emoción y poder.
Y todo te lo llevaste
creyendo no olvidar nada
pero... hubo algo más aun
que no pudiste tomar.

¿Volverás si lo recuerdas,
si lo viste alguna vez?
¿No entendiste los secretos
que allí se querían mostrar,
que pareciste no ver?

Pero aquello tan precioso
que te quedó sin llevar
no te será tan sencillo
poder volverlo a encontrar;
que es suerte de algunos pocos
hallar amor verdadero.

Si de nuevo tiendo el puente,
y de nuevo dentro estás,
si buscaras con amor
te sería fácil tomar
lo que siempre ha sido tuyo
y por siempre lo será.

Siendo tuyo, lo dejaste,
no viste , y lo pagarás
pues la vida no te ofrece
dos veces poder amar!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Mentiras.

Peligrosas, malolientes,
asombrosamente creídas
y creíbles,
por eso existen.

Engañosamente burlonas,
ingenuamente oídas
y creídas,
por eso existen.

Dolor en el alma
engañada
Decepción profunda.
Vacío.
En oleadas vienen
y se quedan
resonando en la duda
agregando en puñales,
heridas incurables
y muy hondas
Y son inolvidables...

Pensando a solas.

En una tarde helada
siento arder mi corazón
con las llamas de un amor
que no acaba, que no encuentra,
que no se cansa de buscar
a quien amar.

Son tan largos los días
como larga es mi esperanza
y si este amor no alcanzara
al menos será la guía
para seguir caminando
sin nunca dejar de amar.

El amor no necesita
tener tan sólo un destino
Cuando brota, brota pleno
y aunque no tuviera un cauce
eso no lo detendrá
en su fluir tan genuino.

Que es el amor en sí mismo
una forma de vivir.
Amando se llega lejos
Amando se es feliz
Amando todo se ilumina
Amando se da la vida
Y el poderla vivir!

Siendo...

¿Cómo es esto del ser
o del no ser?
Quiero saber,
¡¿Por qué es tan grande
el deseo de no ser!?


Quizá una nube
en el espacio
puede expresar
haber sido y
ya no ser.
Tal vez un viejo,
expectro de lo que ayer fue,
y ya dejó hoy de ser.

Y si pregunto
a la marchita rosa,
que alguna vez fue,
¿Qué es no ser?
¿Ella lo dirá?
y yo, ¿ lo entenderé?

Y, si a la oscuridad
queda y misteriosa,
le preguntara,
ella sí sabría,
de algún modo, responder?

No ser, es acaso
no haber sido
o no querer ya ser?
Me hundo en el misterio,
¡Nunca lo sabré!