jueves, 26 de enero de 2012

La muerte disfrazada

Robado el ánimo, quitado el aliento
la muerte vino, vestida toda de hombre

Humano destino el morir en sus manos
Humano propósito de provocar un fin

Mil muertes inferidas en una sola vida:
¡un solo verdugo se basta!

¿Es que nunca ha de acabar el afán
de destruir las vidas, propias y ajenas?
¿Por qué esa fuerza maligna?

Anhelo horroroso de arrancar la vida,
de despedazarla, y en el mayor dolor,

la negación del amor, única causa ésta,
de la humana autoaniquilación.



Bendito instante

Bendito instante este, que llega
y deposita en mí, otro aliento de vida
que se acaba y que no vuelve
pero deja su experiencia original

Bendito instante, este que sin avisar
se instala y se desvanece
Bendito instante, este que hace que
sepamos de la brevedad de la existencia

Bendito instante, ¡instante amado!
este único e irrepetible instante
que hace a la belleza de la vida
que es instante toda ella

Bendito instante, en el que todo es nuevo
bendito una y mil veces en lo que dures
porque cuando duras eres, aunque breve,
ese instante incomparable que es la vida.

miércoles, 25 de enero de 2012

Decepciones

He mirado con amor
y no alcanzó, ni ha bastado

He buscado las excusas que explicaran,
y no fueron suficientes

He tratado de entender con gran esmero,
y no he podido

He vuelto la mirada, confundido ante ellas
y también avergonzado por sufrir tanta decepción inesperada

He intentado olvidar, ¿perdonar?,
y nunca pude

Decepciones tan profundas, tan reales y precisas,
que lastiman hondamente

Decepciones, son aquellas, las que hunden
en deseo de soledad eterna

Decepciones que destruyen, irremediablemente
Eso que engañaba y que no era

Decepciones bienvenidas y vitales, ¡al fin llegaron!
y con ellas, ¡el intento de volver a ser!

Decepciones que desgarran y deshacen,
y aun así, darán lugar a la propia redención

Decepciones que obligan a volver,
y a armar, pacientes, de nuevo la existencia, y a mirar hacia otros horizontes.

viernes, 20 de enero de 2012

Estrecheces

Estrecho se siente el pecho
cuando hay enormes pesares
que no enduentran acomodo
ni lugar donde ubicarse

Exultan y rebasan
desbordan y rebosan
envuelven y reflejan
en el rostro su color

El dolor ensancha el alma
la deforma y la enferma
dejando sólo jirones de aquello
que antes había

Volver y juntar de a poco
los retazos que han quedado:
no se sabe qué está roto
no se sabe qué está entero

El dolor todo lo mezcla,
lo confunde, lo destruye
Será tarea de gigantes
juntar lo que ha quedado,
poner un orden que calme
esa angustia que rebasa,
el pecho donde se instala.



martes, 3 de enero de 2012

Morir viviendo

¿Qué es vivir sino morir?
Vivir muriendo, morir viviendo
es sólo una cuestión de palabras
pensadas en orden distinto
pero encerrando la mismísima idea

La muerte empieza cuando se nace
y continúa en cada segundo;
la vida alimenta la muerte
y la muerte de ella se nutre
y llega con ella llena,
a completar su presencia toda

Una vez que arriba a la orilla
de la vida que la porta
allí ancla para siempre
y en su barca la recoge y la envuelve
y reclama sin palabras, su propiedad
indiscutida, señora de todo lo que existe

Se vive cuando se muere
se muere cuando se vive
se camina hacia la muerte
se vive muriendo siempre
no existe vida sin muerte
ni la muerte sin la vida

Tener vida es tener muerte:
fiel compañera inseparable
dueña del último suspiro
y del postrer latido;
dueña al inicio y dueña en el fin,
dueña absoluta de la vida.

lunes, 2 de enero de 2012

Inauguración

Otro día, otro año, otra vida
Todo comienza de nuevo,
Primicia diaria de cada vida
Regalo inapreciable de oportuna ocasión
Construir en ello es la tarea
Y es el trabajo, labor permanente de hacerla más rica

Puede ser tan arduo acompañar
La novedad del día recién nacido
Devenidos de inútiles trasnoches
Obnubilados por sueños tardíos
Empapados de aturdimiento
Enceguecidos por el afán de vivir, sin lograr hacerlo

Visión confusa de hechos concretos
Confusión amarga que cimenta lo nuevo
Afanosa búsqueda de un mejor camino
Infructuoso deseo, por no saber desear
Inexplicables miedos y cobardía creciente
Impide el fluir de la vida, el no saber ¡que vives!