sábado, 7 de abril de 2012

El fin de la espera

Se acabó la espera,
no hay ya más por qué creer,
que en la vida hallaría un amor
que consuele del dolor
de haber vivido hasta ahora, sin saber
qué se siente al ser amada.

Es muy largo el recorrido;
estoy cansada de creer y de esperar;
no pensaba que tan agotador fuera
tener ilusiones, y feliz estar por nada.
Es horror lo que me invade,
al saber que hay un vacío que jamás se llenará

Estoy vieja, estoy sola, estoy muerta.
No quiero, a nadie, ver más,
ni que nadie me vea a mí,
dando vueltas por la vida,
en una inútil danza, sin la compañía deseada 
en un remolino mudo, que me traga sin remedio.

Tiemblo de sólo pensar
que de nuevo he de arriesgar y que nada he de ganar.
Que volveré a perder, de lo poco que me queda,
lo que pude conservar.
Tengo mi alma yerta,el miedo me paraliza,
con miedo a sufrir más; estoy herida y en llagas,
mi cuerpo es un alarido que nadie jamás escuchó y que nadie escuchará.

Estoy sola y en el suelo, y
no hay mano que se tienda,
y sola así seguiré;
no siento que nadie acuda
y sé que me pisarán
si pronto no me levanto

La vida no es piadosa,
para todos es igual,
sólo que algunos la viven
sin dejarse atrapar
y le ganan al destino
su fuerza de destrucción.

¡Cuántas veces ya lo he visto
y cuántas más lo he de ver!
No debo esperar de nada
No debo arriesgarme más
El dolor se enseñorea de mi existencia completa
Es imposible escapar...
Del dolor, no escapa nadie,
Y sin amor, es muy arduo el poderlo resistir...
.





1 comentario:

  1. un trago amargo,
    es inevitable y recomendado!
    es casi un remedio, sabe mal, pero es capaz de transportarte en un viaje vertiginoso hacia las grandes alturas y de ahi a las zonas mas bajas, oscuras y profundas...

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