lunes, 30 de julio de 2012

indefiniciones

Indefinidamente, pienso en mi indefinición
sin poder saber en qué punto estoy
Estoy indefinidamente inmerso  en dudas eternas
Lejos está el clarear de mis incertidumbres

Cuando creo ver a quienes me rodean,
me siento robado y preso, embadurnado con sus mentes
Tiran de mí sus seres y me encarcelan en sus cárceles
Ellos, indefinidos, sólo me llenan de más indefiniciones

¿Qué hacer? ¿Acaso aislarme en mi indefinición
me sirva, y pueda, con mi incierto ser,
encontrar algo en qué apoyar mi lento avance?
Y, así salir de mis indefiniciones...o de alguna de ellas
tan siquiera, de alguna de ellas...

Los caminos que emprendo en busca de certezas,
están llenos de escollos, obstáculos, tropiezos
Ilusiones lejanas de llegar y conocer alguna parte de mi ser
Senderos que se ofrecen generosos, para ser recorridos
y, no sé cómo transitarlos, ni por cuál de ellos avanzar...


Pies lentos, temulentos, temerosos
que no quieren arriesgar,
pero siguen impulsados por la eterna curiosidad
de saber, qué hay detrás de las indefiniciones...

Indefiniciones que prometen nuevo ser,
ese ser que tal vez nunca vio la luz, y espera,
para nacer y vivir una nueva y reluciente forma
de pasión y vida, en torrentes transformada. 

sábado, 21 de julio de 2012

Observándome.

Estoy viendo los despojos
de lo que una vez ha sido;
es muy poco lo que veo,
y una gran nada encierra,
oquedades y jirones de lo que era mi vida

Todo lo fresco se ha ido
y queda marchito el presente,
no deja de ser por ello,
la vida que estoy viviendo
a saltos y a tropezones

Se alza ante mis ojos el espectáculo
triste
de lo que de mí queda, y sin remedio
he perdido, y ya no recuperaré
¿qué quiero hacer con el resto?

Rondas eternas

Si supiera dónde estoy, ya no estaría
Si supiera adónde voy, ya no iría
Si volviera a recordar, de olvidar  yo trataría
Si volviera a nacer, ya lo sé, otra vez, yo moriría...

Si volviera a enamorarme, nuevamente sufriría
Si soñara con mi amado, lloraría
Si de nuevo lo besara, con dolor lo besaría
Si supiera que me ama, de emoción ¡me moriría!

Si escribiera lo que pienso, me condenarían
Si dijera lo que siento, no lo entenderían
Si contara mis secretos, escandalizaría
Si callara mis amores, moriría...

Si viviera otra vez, ¿lo mismo haría?
Si supiera, (si es que supe), lo sabría
Si entendiera lo que he visto, lo vería
Si ahora viera lo que veo, ¡moriría!

Si la vida continúa, de igual modo seguiría
Si quisiera vivir más, el dolor repetiría
Si volviera de la tumba, otra vez el camino erraría
Si la paz de la muerte no viniera, yo, lo mismo, ¡moriría!...

martes, 3 de julio de 2012

Dormires y despertares

Dormía en tu abrazo, sueño consolador,
y dulcemente acunada, mi mente se solazaba
y podía acceder, a lo que la ilusión demanda
en un todo sin censuras, sin imposibles,
pues en el sueño somos, y somos completos.

No hay momento más total, que el del sueño,
en que la mente se explaya con amplitud,
y el cuerpo pierde materia, y deja de ser un lastre
que nos ata a los tormentos de ser humanos,
de los cuales no salimos, hasta la hora del sueño.

¡Oh! Sueño, bendito sueño, que reparas nuestro ser,
y de nuevo amanecemos, con la esperanza
tan nueva, y creemos ser paridos en ese preciso instante en el que hemos despertado; ¡es tan
nueva la ilusión, ¡es tan nueva nuestra vida!