¡Ah!, ¡qué estado sublime del amor ser presa!
No hay paz ni sosiego,sino plenitud y
tortura,
pero el ser queda huero cuando el amor
se ausenta.
¡Exultante el espíritu, voraces los
sentidos!
Demencia y cordura, mezcladas están,
sin frontera ninguna
y es dulce locura estar pleno de amor.
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