Qué cosa tan misteriosa
lo de los movimientos y reacciones
de la mente ante las emociones.
la repetición en serie de éstos y éstas
en la humanidad.
¿Recuerdas las pajaritas,
todas cortadas por la misma tijerita,
en el mismo trozo de papel?
Esas son las acciones,
variadas las texturas y los matices
de las que están compuestos
los distintos individuos,
actuando del mismo modo,
tal vez por rutina, o por norma,
o porque repiten lo aprendido o lo visto,
o porque no hallando otra cosa qué hacer
intentan con lo mismo, una y otra vez...
¿Quién sabe? ¿Quién piensa en cambiar?
Tú seguirás participando,
Seguirás disfrutando torturándote
y/o complaciéndote, ya que algunos
encuentran el placer en la tortura,
(la propia o la ajena).
¿Es que de eso ha de tratarse
este juego demorado y lento?
me pregunto.
Ir y venir siempre por los mismos rumbos
sin saber qué hacer, qué cambiar,
qué actitud tomar.
Casi una agonía, en vez de una vida;
arrastrando procederes,
cobardías, horrores en repetición.
Y el empecinamiento del miedo sentido
ante todo cambio, o a la novedad.
No lo sé, aunque crea que sí.
Sólo porque soy humano
hago preguntas ante lo humano
que no acabo nunca de entender
y que me despierta la curiosidad:
porque como humano
observo lo humano.
¡Lo que encuentro en mí
lo hallo en los demás!
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