domingo, 18 de octubre de 2015
Historia de odio y de amor
Quiero contar aquí la historia
de una vieja aviesa que odiaba
a los seres que se amaban:
era una amante a quien por suerte impía
su madre aviesa le arrebató a su amado.
Todos los días, empecinadamente,
buscaba mil maneras de arruinar el amor
que a su lado rondaba,
no importando quien fuera aquel a quien
dañara.
La gente murmuraba con cierto temor:
es como la muerte que escapó del infierno.
Una horrenda mañana, su maldad creció
y destrozó con saña todo lo que vio:
Hombre, mujer, niño, madre, hermano, hermana.
Todo le era poco en su sed insaciable
de odio y destrucción.
Y desde sus penumbras, ya horrorosa
tiniebla, bruma temible y amenaza cierta,
vociferó con ira, y maldijo al amor y
a todos aquellos que lo profesaban.
Desató las iras, descerrajó insultos,
terribles calumnias, injurias, y de su boca
negra, salían las llamas de su odio eterno.
Su cuerpo deforme, ya cansado y débil,
adquirió la fuerza del guerrero intrépido,
y sin medir sus actos, ¡vaya qué imprudencia!,
la emprendió sin más, contra dos amantes,
dos seres unidos en sus puras almas,
encontrando en ellos lo indestructible:
suavidad, ternura, paciencia, piedad,
y la misericordia de un dulce perdón,
comprensivo, quedo, sin palabra alguna.
Bastó este encuentro para que la arpía
en brevísimo instante, desapareciera.
¡Qué distinto fin hubiera tenido, triste
desecho de mujer amante!, si aquella,
su madre, quien también fue arpía,
no la depredara en sus tiernos años...
sábado, 17 de octubre de 2015
Desasosiego
Desasosiego he sentido
durante muchos años,
frente a lo desconocido.
Encuentro que cada día
desconozco lo vivido.
¿Ese era yo?, me digo
y como lo digo lo niego,
justifico mis reacciones
mientras hago abluciones
y observo mis emociones...
Cada mañana lo pienso
y lo siento tan intenso;
¿cuándo he sido yo?
¿cuándo he sido un otro?
¿cuándo no he sido nada?
Escucho mis propias palabras
No acabo de conocerlas
¿Ese que habla seré yo?
¿Acaso no me he encontrado?
Acaso no me haya visto.
En mi sueño estoy vivo,
En mi vigilia estoy muerto.
He perdido la distancia
entre el vivir y el soñar;
desasosiego vivo en el medio.
Cuando el sol me despierta
tengo un atisbo de vida,
mas cuando el día avanza,
mi vida se va apagando
y la pierdo en mi razón.
¿Cuándo veré la verdad
que aclare mi existencia
y tendré la lealtad
de aceptar aquello hallado?
Tal vez tenga que irme lejos,
lejos de todo y de todos,
hasta conseguir borrar
esa imagen que proyecto,
pues ya no quiero ese espejo.
Y cuando esté decidido,
he de emprender el camino,
y estaré muy advertido
para no mirar atrás,
a riesgo de tornarme
en estatua de sal.
jueves, 15 de octubre de 2015
Los males de un ¿amor?
He permitido el paso de estas furias
que arrasaron mi pecho,
durante mucho tiempo.
Nadie es culpable;
Ha sido permitido.
Tu amor era un mal
¿Era un amor entonces?
¿Qué he recibido en estos tiempos
sino dolor e ilusiones destrozadas?
Contrito veré alejarse, lo que creí
mi amor perdido
¡Sé que por mi culpa no habrá sido!
¡Su amor tiene y tuvo siempre otro destino!
¡Hoy, por fin, lo he sabido!
Sí, tus palabras me engañaron
y fueron mis oídos sus cómplices
habiéndote creído, a pesar de mi
intuición, que sabiamente hablaba
de tu gran mentira.
Algo muy dentro de mí
me lo decía;
nunca he querido verlo
y así, he prolongado
mi agonía.
Pero ahora que lo sé,
nada en mí resuena
cuando llegas;
he sabido, de hoy y
para siempre, que ya
no eres nada en mi vida.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Rencillas y reconciliaciones
Rostros nublados, miradas torvas
Iras contenidas, heridas abiertas
Lanzas verbales, palabras duras.
Tristeza profunda, insultos terribles
Demandas injustas
¡Cada rencilla lo es!
Las palabras tienen filo.
Si espada fuera el discurso,
Su daño sería menor
No se olvidan las palabras
Y la herida es incurable.
Mucho tiempo ha menester
Para olvidar las ofensas
Tiempo que se pierde en vida
Vida que se pierde en odio.
Por fin, si llega el final
Habrá timidez y reserva
Intento de reparación.
Rencilla es, pasiones descontroladas
Reconciliación, en cambio,
Abunda en prudencia y cuidado.
Si opuesto fuera el hecho
Prudencia antes de agredir
Cuidado antes de herir
No habría pelea
Ni penosa y ardua reparación.
Afán de entablar la guerra
Afán de ser el señor
Afán de querer ser más
Afanes que sólo llevan
A disminuir nuestro ser.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)