jueves, 28 de septiembre de 2017

Intimidades



Hay días que no soporto
que no se vea cómo soy
y lo más insoportable
es que crean en mi bondad.

Me hace sentir miserable
que mis obrar sea engañoso;
esa no es mi intención
pero sí su resultado. 

Soy consciente de la miseria
que habita en mi vivir,
de la mezquindad oscura
que veo cuando solo estoy.

Los espejos en que miro
me espantan hasta el horror.
Querría huir de mí mismo,
no haberme visto jamás. 

La claridad con que llega
el conocimiento pleno
me rasga de parte a parte,
me deja mudo y perplejo.

Veloz, un rayo de luz
despliega todo en mi ser,
aclara sin miramientos,
pone verdad en mi ver. 

Estas son las reflexiones
de un hombre que ha visto claro,
que percibió el infinito
y su insignificancia en él.


El transcurrir de los días


Qué se puede saber 
de lo que circula en el profundo interior
de un ser.
Océanos de misterios sin descubrir

Hoy, he sonreído al espejo... 
Paso días de profundo dolor, 
hasta sentir que quiero abrir mi pecho 
y quitarlo de allí.

Otros días, nada parece haber
sucedido y la vida sigue igual,
así lo quiero creer, pero sé:
no hay minuto parecido al anterior.


¿Qué me espera en el devenir
de este día comenzado?
Ignoro lo que vendrá
y también he de temer.

Camino con cierto cansancio;
arrastro mis pies muy lento
como pidiendo permiso,
como ocultando mi ser.

Tú sabes y lo recuerdas:
dije antes que no quiero
ser visto por los dioses
que se ensañan fieramente.

Sólo pido su indiferencia,
que me hayan olvidado,
que mi ser sea ignorado,
y halle pronto un escondrijo.

Quizás vea pronto cumplido
mi deseo de ocultarme
Quizá pronto ya no esté
y no  tenga que correr.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Disquisiciones


Vana será la fuerza que intente
separarme de ti; mi pensamiento
se une al tuyo aunque tú no estés
y nuestros seres ligados,
como uno solo son.

No tendré otra inspiración
que tu recuerdo,
tus palabras,
nuestros paseos,
tu delicado afecto.

Me acompaña tu ternura,
tus conocimientos
que aún escruto,
que aún no entiendo,
que quiero descubrir.

Tu serenidad me sostiene
aunque no estés presente;
tu persona me ha dejado
esa compañía perenne:
sigues estando a mi lado.

Si bien lo pienso,
ahora veo: no es que
estés a mi lado, es que
estás formando parte
de lo que anima mi ser.

Hemos sido afortunados
en haberte conocido,
haber estado contigo,
haber oído tu voz,
haber tenido tu amor.

Ahora, que hemos quedado
solos, sabemos que no lo
estamos; nos dejaste muy
unidos, unidos entre nosotros
y enlazados siempre a ti.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Aro en mi cuello


Un aro muy ajustado
rodeando mi cuello;
aprieta mi garganta
y parece formar parte
de mí, al menos
este último tiempo.

Cada mañana espero, que nada
haya sido real
que sólo una pesadilla
me haya habitado un tiempo,
mas no encuentro argumento
cuando como los otros veo.

Oigo palabras de aliento
que no alcanzan a llegar,
veo imágenes conocidas
que ya no conozco más,
a fuerza de no ser ellos
quien espero yo hallar.

Estos días no acaban
y están empeorando más;
estoy esperando que llegue
ese momento crucial
en que pueda decir todo
sin nada callarme más.

Temo más vivir así
que morir y ser juzgado,
esto es pura agonía,
lenta tortura, muy cruel:
quiero confesar lo mío y,
oír condena o perdón. 
 

viernes, 22 de septiembre de 2017

No detener mi llanto


No detener mi llanto;
lo pido, lo ruego.
Dejar que fluya a torrentes
derramado por doquier.
Abrir mi pecho al medio
y que fluya allí también.

Este llanto, alguna vez,
arrastrará mi dolor.
Quiero que brote a raudales
porque siento que voy a explotar.
La carga es muy pesada
e incesante el dolor.

Quiero que brote 
este llanto.
Quiero que me inunde
todo.
Quiero que lave mis culpas;
no vivo ni muero así.

Llanto que me bañas todo,
llanto, con el que fluye mi alma.
Llanto que me hablas tan claro
de mis propias realidades.
Llanto secreto, guardado,
que vienes desde mi pasado. 

Estoy llorando hace años,
ni siquiera lo he notado.
Ahora lloro sabiendo,
lo que antes había ignorado.
El llanto que se hace vivo,
ese, que en paz te lleva, 
allí donde has de morir.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Sentimientos


 
Envuelto en torbellinos
de sentimientos
Anhelante, con el suspiro
hondo, constante
Ansioso por encontrar
mi centro sin hallarlo
Confiado a veces, ilusionado
vanamente.

Los sentimientos:
interminables, variados
Plenos de emociones
inmanejables
Fuerza extraña desde
las entrañas
Enigma del ser;
distintos, variados, variables.

Marejada de pasiones
revoltijo de emociones
Incertidumbre, extrañeza,
desconcierto, estupor
Arrepentimientos inútiles
tardíos, inoportunos
Arremetidas sin tino,
errores sin fin.

Mas no todo es desacierto;
el sentimiento es vida
Saber vivirlo es el quid,
tener prudencia y cordura
Sin embargo en la locura,
se viven mil emociones
Esclavo del sentimiento
de la emoción prisionero.

Ellos nos forman y somos
ellos
Cuál es la vida si ellos no
están
Sin sentimientos no sería humano,
o sería un monstruo sin solución
Vaivén hermoso entre el éxtasis
y la confusión.

martes, 5 de septiembre de 2017

Los misterios del dolor


Para observar el dolor
me he detenido hoy.
He visto tanta rareza
que anonadado estoy.

He visto que en el doliente
muchos estados hay:
llanto interminable,
alegría profunda,
honda reflexión,
mucho amor,
ser creador,
acicalarse, disfrutar
de su placer.

Sin embargo, siempre presente
el dolor.
Es misterio tan admirable
ver los estados dispares
a que conduce la pena,
que sin desaparecer,
permite vivir más intenso
lo que del ser ha quedado. 

Cada momento es tesoro
ya no más desperdiciado;
se ha comprendido tan claro;
siempre podría ser el último:
hay que vivir en entrega
sin pensar en cuanto das.

Todo deja de ser propio
para pasar a ser nuestro;
compartir es la premisa,
dar y recibir es la norma,
que se hace necesidad
y acto de amor total. 

Al fin y al cabo, pienso,
que es mejor estar en pena
ya que la vida adquiere
ese valor nunca visto
que la hace inapreciable,
y nos transforma de modo
que se aprende a gozar.

De no haber sido
de esta manera lanceado,
nunca antes he sabido
que se podría vivir
con tal intensidad,
en el dolor y con él,
entre llantos y sonrisas,
tiernos amores tan fieles;
valores desconocidos,
abrazos cálidos,
nobleza de la amistad.

¡Gran misterio es el dolor!

lunes, 4 de septiembre de 2017

Miradas indiferentes


Miradas indiferentes,
son como las miradas frías,
son hirientes por desprecio,
hacen temblar y dan escalofríos.

Miradas indiferentes,
no percepción de presencia,
sensación de no existencia,
vacío de comunicación.

Miradas indiferentes,
mejor fuera que no miren:
no habría humillación
si no hubiera ni un vistazo.

Miradas indiferentes,
son miradas tan heladas,
inconmovibles, lejanas;
parecen ser de otros mundos.

Miradas indiferentes,
una de tantas miradas,
las únicas que no ven
a quien tienen frente a sí.

Miradas indiferentes,
vacías, duras, desalmadas,
huecas, sin fondo, como de muertos,
inalcanzables.

Miradas indiferentes,
nada importa, nada atrae,
sólo pasan, se retiran,
como si no vieran nada.

¿Será el alma indiferente
tal como es la mirada?
¿Cómo es esa alma
entonces, si así fuera desalmada?