sábado, 24 de noviembre de 2018

Un amor sin destino


Imaginaste que era tu amante
Nunca viste mi real sentir
Yo, tu elegido, destinado a vivir sin amar.
¿Cómo ibas a saber?
¿Habrías podido elegir?

Imaginaste que te amaba
Me soñaste a tu lado
Creías ver el amor en mis ojos
Oir la dulzura en mis frases
Sentir la calidez de mi abrazo

Me entregabas tus días 
No escatimaste tu ser
Eras toda para mí
Respirabas y vivías por mí
Soñabas y creías un amor que no te di.

Imaginaste que era tu amante
Nunca supiste quién fui
Por qué estuve a tu lado
Cuál era mi intención
Sólo veías tu amor por mí. 

Amabas lo que soñabas
No veías mi real ser
Enamorada de lo que no fue 
Ciega ante mi proceder
Pintaste amor donde no fue.

Me he preguntado el por qué
Nunca obtuve la respuesta
Tampoco te pregunté
Muy lentamente, sin pausa
Para siempre me alejé.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Tinieblas, abismo, luz



He visto con gran amplitud
un hondo abismo, negrura total,
horribles secretos, (millares), allí entreví,
monstruosas imágenes 
venían hacia mí.

Curioso, anhelante,
allí me asomé, ya no pude
apartarme ni dejar de ver
que todo era mío, sin haberlo, 
visto hasta esa vez.

Quise huir mas, ¡no pude!
Todo me retuvo,
tenía que ver;
es mejor saber de la sombra
que en vano quererse ocultar. 

Luego supe, es mejor
saber por completo,
cuáles males anido en mí,
que vivir engañado y confuso
torturado con tanto mentir.

Una vez que he visto tinieblas
afanoso me aferro a la luz
y no quiero salirme de ella,
en negruras caer otra vez
y de allí no poder emerger.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Rodar hacia arriba


Rodar, pero no descender,
rodar fácilmente hacia arriba,
o hacerlo aunque cueste la cuesta
subir,
y parar en la cumbre
y allí asentarnos,
y si hubiere un descuido  
que nos haga resbalar,
saber detenernos a tiempo
antes de bajarlo todo
y tener que recomenzar,
una vez más, agotados,
y otra vez desde el suelo
tener que alzarnos
mirando anhelantes,
la cumbre lejana,
queriendo alcanzar
ese ansiado lugar,
y, al fin, allí descansar. 

Es tan arduo,
y no es imposible,
si no,
no nos habría la idea
persistente de la cumbre 
alcanzar,
la cumbre y la paz,
el bien como estar,
la luz como esencia
y todo integrar
en un solo estado
de sacralidad.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Interioridades


Hondo, hondísimo,
profundo, profundísimo,
oscuro, oscurísimo,
brillante, iluminado,
invisible y presente.
Tan cerca, tan dentro.
misterioso y deseado,
es origen y es eterno,
es médula y es núcleo,
allí la vida surge, allí vuelve. 

Cuán bueno adentrarse,
penetrar, ver, observar;
con luz de verdad,
reflejo en la forma real.
Tan difícil e impensado,
llegado el momento,
irrepetible y fugaz,
deja sello imborrable:
nuevo ser ha de iniciar.

Interior ansiado,
acceder, gran hazaña,
laberinto intrincado.
Inconstancia en la lucha,
cobardía en los intentos.
La carne frágil,
espíritu indestructible.
Contradicción de vida:
ser uno sin poder ser.

Navegar el abismo insondable,
hundirse en el propio ser,
el viaje más arriesgado,
más peligroso, más temido. 
Es aventura y es caza,
es encuentro y es ruptura,
es luz y sombra horrorosa,
es inevitable el choque,
con el interior de la vida
esa es la vida real, esa verdadera vida.

martes, 6 de noviembre de 2018

Recuperarse


Qué trabajo tan arduo y espinoso,
recuperarse
Qué trabajo difícil y constante,
recuperarse
Qué trabajo tan intrincado y escarpado,
recuperarse.

Qué laberinto enredado,
recuperarse
Qué desolados caminos,
recuperarse
Qué corazón destrozado,
recuperarse.

Qué búsqueda de horizonte,
recuperarse
Qué intento de renacer,
recuperarse
Qué esfuerzo para cambiar,
recuperarse. 

Qué dolor ver la verdad y
recuperarse
Qué ceguera inexplicable y
recuperarse
Qué golpe en medio del alma,
recuperarse. 

Qué ideas enmarañadas,
recuperarse
Qué abatimiento y soledad,
recuperarse
Qué temor a otro error,
recuperarse.

Qué visión de luz dorada,
recuperarse
Qué calidez en el alma,
recuperarse
Qué valor desconocido,
recuperarse.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Vidas y tragedia



Eco  de tragedias encadenadas,
eslabones candentes de dolor,
retorcida el alma,
destrozado el ser,
el dolor renovado,
no cesa ese escozor

El pecho se inflama,
bulle en fuego ardiente,
llama incandescente,
padecer constante,
pellizco quemante
completo y tenaz.

Desolados todos
sin ver lo del otro,
sin mirar lo igual
y lo desigual,
soportando siempre
hasta no dar más.

Unos y otros,
todos padecemos,
espectros vivientes,
sin ser tan valientes
para soportar
dolor tan ardiente.  

Vidas y tragedia,
todo encadenado,
laberinto oculto
en cada uno está
sin pronta salida
ni orientación.

Paciencia, paciencia,
todo es tragedia,
vivir o morir,
ese es el fin en este transcurrir
y sin entender, todo aprender,
extraviados en la vida
pero juntos en el padecer.