martes, 11 de diciembre de 2018
La valentía de amar
Osar, intrépidamente, amar
es atreverse con toda clase
de verbos, y conjugar,
como sea, cuando sea,
cueste lo que costare,
cuantas veces se presente
la oportunidad.
Agonizar, vivir angustiosamente,
furioso, cruel, amoroso, libre, esclavo,
cobarde, tímido, agresivo, pasional,
laxo, indiferente, frío, obsesivo,
humillado, orgulloso, y siempre
y en todo instante, amando y odiando.
A veces querer huír y desaparecer,
otras veces, enojado, celoso, desconfiado,
ocultar sabiendo la decepción y el desengaño:
intoxicarse de dolor y rabia y guardar silencio,
engañarse, mentirse y mentir al otro,
y siempre volver a sus brazos, presuroso.
Dejar de lado la razón y confundirse;
vivir un infierno creyéndose en el cielo;
sepultar la propia alma en la negrura del dolor
tanto estando con el amado, como cuando
por un tiempo alejado, se haya vuelto eterna
esa lejanía, hasta tornar al desesperado abrazo.
Esto y mucho más, es el amar:
quienquiera que haya amado
de verdad, lo sabe,
y lo ha experimentado.
martes, 4 de diciembre de 2018
Misterioso amor
Qué gran misterio
compone este sentimiento
incomprensible desde la razón
insostenible desde el intelecto
imposible de analizar en su causa
o su motivo para así habitar todo el ser.
Estremece el solo hecho de pensar
en el amado
Tiembla uno cuando lo ve
El abrazo es fusión
Parece uno fundirse en el otro
y dejar de ser dos
La despedida, pequeña muerte es.
Qué inmenso misterio es el amor
que jamás se ha logrado explicar;
por qué uno ama al otro sin saber,
a veces, y otras veces sin querer
y como en contradicción.
Tal hondura hay en el amor.
Habita allí donde es tan difícil llegar
y sin embargo florece en la piel
y cubre todo el ser, inocultable.
Brillan los ojos, se suaviza la voz
y la piel y se agranda el corazón
para amar más, y a otros también incluir.
Atónitos quedan todos ante este sentir
y es imposible contra él querer resistir;
se impone dulcemente y no deja huir,
atrapa, abrasa, envuelve, abriga,
estremece, cubre de ternura
y alarga el vivir...
A veces infierno, a veces edén,
nadie que en él viva lo puede negar;
cuando es infierno obliga a sufrir,
se vuelve todo dicha cuando es edén.
Es imprescindible para existir,
nadie de este mundo puede, sin él subsistir.
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