Cada mañana,
Al frente de casa,
Abro mi ventana
Y tú pasas...
¿Por qué no me dejas,
Aceptas mi olvido?
¿Por qué te paseas
Cada mañana, frente
A mi ventana?
¿Por qué tanto insistes?
¿Acaso no crees
Que fue suficiente?
Será que eres tú
Quien no puede olvidarme
Será que no quieres
Que de amarte deje
Será que me pruebas
Para que tras ti corra
Te llame y lo grite:
¡Te sigo amando!
Los brazos abiertos
Mi abrazo cálido.
Tu rostro se vuelve,
Esperanzado
Atisba hacia dentro
De mi ventana
Quieres ver mi cara
Arrobada,
Mis ojos pegados
A tu caminar.
¿Por qué no me dejas,
Aceptas mi olvido?
Ha pasado tiempo
No puedo seguir
En pena viviendo
Mientras tú te sacias,
De mis caricias harta
Hasta no soportar
Y volver a echarme
Sin siquiera dudar.
Me lo he prometido
Mi alma llorando
A despreciarme
Jamás volverás.
Mi promesa cumplo
En bien de mi vida
Olvídate niña,
De tu perdido amor
Así, tan borrado
Está para ti.
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