Uno, o muchos laberintos es la vida
Con la mente a cuestas
El alma, con todo va cargada.
Fuera de mí, nada que valga
Dentro de mí, nada entiendo
Siempre, dentro y fuera, el laberinto.
Esperaba encontrar una salida
Caminé sin descanso noche y día
Sin poder ver nada en la encrucijada.
Laberinto entre laberintos
Circulares, cuadrados, triangulares
En todos, oculta la salida, inalcanzable.
Miré hacia arriba esperanzado
Creí ver luz y corrí enceguecido
Para caer... en otro laberinto.
Creí haber hallado, al fin, una salida
Pero tuve que ver con desaliento
Que esta vez estaba yo vencido.
Me desplomé exánime, a un lado
Obra del delirio fue la luz
Era un nuevo laberinto, esta vez ¡iluminado!
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