viernes, 5 de noviembre de 2021

Repetir el sueño

 ¿Qué será lo que me lleva 

a repetir tu relato, 

sueño mío?

¿Para qué aparecen esos

rostros conocidos

de otros sueños?

 

Con las mismas actitudes,

son los mismos personajes,

mismas amenazas, reproches,

errores muy repetidos,

despierto, entonces, estremecido

ante estas ¿mismas lecciones?

 

¿Qué nos une?

¿Qué parte de mí ellos son?

No dudo que me componen,

son porciones de mi ser

que no quiero ver despierto.

 

¿Cuándo estaría despierto?

Cuando sueño soy real,

eso, de sobra lo sé,

pues, parte de mí se oculta

ante el brillo del sol.

 

Me pregunto, sin respuesta,

cuál es mi vida real:

¿eso que soy cuando duermo,

o lo representado al sol?

 

Cuando mi sueño repita

preguntaré dentro de él:

¿Quién os envía?

Esperaré en sus palabras 

aquello que necesite

para más no simular.


Si no fuere respondido

como ha sido tantas veces,

¿qué me queda por hacer?

 

Esperaré a que vuelvan

ya que seguro lo harán.

Aceptaré correcciones,

aprenderé las lecciones,

sin dejar pasar más tiempo.

 

Hubo algo entendido:

necesito estos cambios

por mis sueños ofrecidos;

no podría saberlo nadie

mejor que mi propio ser.

martes, 2 de noviembre de 2021

Revisiones claras

Los hechos de cada día,

al llegar la noche,

traen sinceramiento,

dejan fuera todo engaño

como el mirarse al espejo

en el que se refleja,

con pureza, la verdad.

 

Verla sin retaceos,

aceptar su contundencia,

asumirla con paciencia 

atreverse a revisar:

no existe culpa ajena,

cada uno es el amo,

los hechos le pertenecen,

es cargo, obra, conciencia

nada más que de su autor.

 

Querer romper el espejo

es querer destruir lo hecho,

¡ah!, este es un gran error.

Rechaza su propio bien

quien no  acepta su obra,

la revisa, limpia, cambia;

hay esperanza en el cambio

en sincera aceptación.  

 

La verdad trae la luz

alumbrando intenciones,

el nuevo ser ya dispuesto

el nuevo día estrena;

hay deseos de obrar

sin repetir viejos yerros.