lunes, 2 de mayo de 2022

Pensar o no pensar

Cuando pienso que pienso,

no sé bien qué pensar;

será un buen pensamiento

el que voy a pensar

si eleva en mi espíritu 

pleno, el gran amor. 


Cuando pienso que pienso

no se qué pensar;

si es un mal pensamiento

destruye en mi alma

el gozo de amar;

tengo mucha cautela

si es que voy a pensar.

 

¿Acaso se puede vivir sin pensar?

¿Qué será de este hilo tramado

en la propia deliberación?

¿Es, acaso, elegir, decidir, 

debatir, examinar...?

¿Cuáles son los dilemas que ocupan

la mente en este menester?

 

Quisiera que siempre,

invariablemente,

fuera el pensamiento

la voz del espíritu,

de la eternidad; el hilo dorado

que guíe la vida

para no perderse

en el laberinto

de la humanidad.