lunes, 30 de enero de 2023

El idioma de las almas

 

 


Me pregunto cómo haré:
trato de expresar
lo que anida en mi interior,
muy dentro,
sin conseguirlo.

Por más que busco
no encuentro la forma;
escribir este mensaje
que debe ser dicho
será difícil tarea
pues no quiero volver
a decir lo trillado
tampoco lo sensiblero,
menos aún, 
lo cotidiano.

Parece ser que las almas
frecuentan lugares
que sólo ellas conocen;
otros mundos, otras vidas,
se llevan las palabras
de lo antes conocido,
sin dejar que mi viejo
idioma las exprese
en su novedad.

Condenado estoy a callar
el decir de estas lenguas.
Tendré que aprender, entonces,
el noble papel
de guardar silencio
y no llenar espacios
de vanos intentos
sin fruto ninguno.

Dime alma mía:
¿Qué debo decir?
¿Cómo lo diré?
¿Qué es lo que has visto?
¿Cuál fue tu mirada?
Déjame observar 
con tus mismos ojos
aquello descubierto;
déjame decir
en palabras nuevas,
toda la primicia
que guardas en ti.

martes, 24 de enero de 2023

Alguien se va...

 

En retirada voy

 No me detengo

No me resisto
No tengo prisa
Serenidad hay en mí
Sé que es el comienzo del fin
La certeza de caminar por última vez
Recorrer con paso lento
Sabiendo adónde he de ir.

Es como un descenso
A la vez que asciendo
Miro a lo lejos
Tengo esperanza en lo que veré
Quiero ser mejor
Me estoy despidiendo.

Quiero ser un buen recuerdo
Quiero ser alguien que amó
Quiero ser a quien se añore
Quiero ser quien bien habló
Quiero dejar huellas de luz
Quiero dejar mucho, mucho amor.

Es mi retirada
Lo sé, y me agrada
Tengo tiempo para decir adiós
Lo digo en silencio
Con amor
Calidez y suavidad
En abundancia de ser
Sin que sepa nadie que así me voy
Sin ruido, sin llanto, pues consuelo soy. 

miércoles, 11 de enero de 2023

Cavilando, frente a ti

 

En mi fé, para desearte lo mejor

es que escribo estas palabras.

A la par que me pregutno

si tú también quisieras lo mejor

lo que me lleva a pensar

¿qué sería lo mejor para ti?

.
Entonces pienso si cuando
creo desear el bien
estaré haciendo lo que  
trajera el bien que necesitas.
Termino, entonces,
deseándote la paz,
esa paz que te llena el alma
y serena tu vivir.

¡Qué hermosa naturaleza te rodea!
Y mientras esperas que llegue
a tu vida la Paz, 
dedícate a contemplar
la belleza en la que estás inmersa.
No hay allí ni un solo lugar
que no haya sido una bendición.
¿Lo has notado?

Pienso asimismo, 
en qué designio te habrá llevado 
a estar allí. 
Como ves, mi vida,
como la de cada quien,
es un diario misterio
que no logro desenmarañar
en ninguna de sus caras
¡que son infinitas!
 
Tal vez infieras que mi vida
transcurre en honda angustia
y constante ansiedad;
para nada es así. 
Te aseguro que paso las horas
más calmas que haya tenido
en toda mi vida.
He dejado toda inquietud
porque ahora, al fin, sé
que no sé nada.

He dejado toda tarea
en las manos sabias
de Quien es el Único
que sabe,
y descanso
en la convicción de la
tarea bien realizada.
 
 Todo mi trabajo es
dejarle mi trabajo,
y ocuparme de no
salirme del lugar
que, a Su lado 
he hallado.

Si te intrigan estas palabras,
tienes que saber
que, en todo caso,  tú, 
eres mi espejo e inspiras, 
sin duda, 
todas estas confesiones.