¿Qué hizo que te buscara?
¿Cuáles fueron mis caminos?
¿Por qué, a veces, me aparto?
¿Qué espero cuando me alejo?
Entonces veo el desierto
en donde quedo perdido
sin esperanza ni rumbo
sin camino ni enseñanza.
Deambulo en distracciones
para no oír tu llamado
pero es inútil:
Tú siempre estás llamando
así no pierdo la Vida,
esa vida que es todo
sin la que no somos nada.
Me pregunto:
¿habré soñado?
El Origen de mi vida
es el misterio que llama
Es ese mismo misterio
lo que me empuja a buscarte
sabiendo que Tú y yo somos uno,
siendo esa la causa
de nuestra eterna unión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario