Cuando te fuiste,
Atónito, me detengo,
para siempre
contigo se fue
lo que contigo solía ser.
El vacío que hoy me llena
es lo que tú provocabas
en mí,
que con nadie más
puedo, ni podré, ser
La certeza de la muerte
que nos devuelve al amor, y
que a nadie olvidará,
me da la paz necesaria
para seguir insistiendo
en vivir amando,
incansable y tenaz
hasta que mi hora llegue
llevándome a ti.
Cada palabra
Cada frase
Cada sueño
¡Cada secreto!
Cada vez
Tú, amada
Única
Incomparable
Eco de mí
¿Quién podría ser
como eras?
Nadie, jamás
te igualará
Porque nadie será
Igual a nadie.
No habrá nunca
Un igual.
Resuena en mi profundidad
tu voz plena,
ahora silencio.
El amor dado
La palabra dicha
El sueño compartido
Jamás comprendido
Misterio impenetrable.
Aun así
no lo descifro;
desde muy dentro de ti
en mí vertido,
en mi profundidad
sigue siendo un enigma más...
No hay comentarios:
Publicar un comentario