Pasa el tiempo,
seguimos cada día añorando
tu presencia
Pasan meses, años, días,
seguimos recordándote;
nos faltas y es difícil
vivir esperando el reencuentro.
¿Para qué habrás venido?
¡tan pronto te has ido!
¿Para qué?, preguntamos,
pero lo sabemos:
viniste a dejar tu huella imborrable,
tu ejemplo inolvidable,
tu encanto inefable.
La enseñanza que sin ti
no hubiéramos recibido.
Añoramos tu presencia
pero te sabemos con nosotros,
en nosotros, con todos, completa
como antes nunca lo habías sido
porque ahora eres lo que todos somos:
todo en las partes y parte de todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario