Sé un nuevo ser
en cada amanecer
tal como el mismo nuevo día lo es.
No permitas que tu mente altere
tu novedad;
sólo deja que hable el corazón.
Sé alegre y goza tu ser;
escucha lo que hay en ti:
sólo en ti lo hallarás.
Recoge tu ser al anochecer
esperando la primicia
de otro amanecer.
Recibe al día con amor
y el amor
anidará en ti.