domingo, 10 de junio de 2012

Paraderos

Busqué un destino que me cupiera,
donde cupiera mi alma sola,
donde la soledad extrema
fuera entonces recibida y guardada
como tesoro inaccesible, ya que en soledad estoy, y así quiero continuar.

Pudiera hallar entonces, lugar
para mi enorme desencuentro;
pobre de mí, tan incomprendida y
sola, entre tantos otros que siguen
siendo siempre otros, fuera de mí,
tal vez, pobres, dolientes,  igual que yo...

Paraderos donde estar, y detenerse, en paz,
¿o un solo lugar bastaría
para guardarme de tanta evidencia
que muestra mi irremediable soledad
en medio de multitudes, tan solos todos, 
como yo lo estoy.

Paraderos o escondites, así,  sirven.
Más urgencia en evadirme que en estar,
más desespero  al ser vista, y sólo quiero no ser.
Me abruma el volver la cabeza y ver,
como si viera, en todo, el horrible rostro de la maldad.

Me he apartado yo, o han sido los otros,
¿quién se horroriza de quién?, no se sabe nada;
la carne te muerde, te aparta, te quita, te deja sin aliento,
la humanidad duele, muere, enferma, mata, odia, ama, agota...
Busco un paradero, un paradero para descansar.

2 comentarios:

  1. Busqueda fatigosa.. infatigable
    busqueda del descanso.. sin descansar
    asi la paradoja se realiza a cada instante mientras pasamos, mientras vivimos y aprendemos de qué se trata...?

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  2. Búsqueda de lo que sabemos que podemos ser y no hemos llegado a ser aún, ¿tal vez?

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