martes, 27 de mayo de 2014
El hombre y su pretensión de gloria
Crees que el Universo eres tú
Para ti, tus días son lo que importa.
Sin embargo, ¡no lo eres!
En el Universo estás, y cuentas,
como un ínfimo guijarro,
prescindible y efímero,
(recuerda, un guijarro dura más)...
Eres parte de vastos desiertos,
y tan infértil como ellos.
Sabanas y playas son la enormidad
y sin embargo, son pequeñeces,
siendo porciones del infinito
al que llamamos universo.
Un río del cual eres gota,
eso es tu existencia,
y se va y no vuelve más.
La corriente te arrastra y
no cuenta tu voluntad,
ya que eres correntada,
como todos los demás.
¿Qué sobrevivirá
tus días?
Avaricia del humano,
pretender aquella gloria
que sólo tienen los dioses
quienes no la dilapidan
por ser su naturaleza.
De la gloria han surgido
y en ella permanecerán.
Gasto inútil pretender gloria
en vida perecedera.
Después de todo,
medita, ¿para qué querrías
la gloria? ¿Acaso no bastaría
con tener la vida en paz?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario