- Heme aquí hoy, esta mañana
trato de retratar en mi mente,
y de alli a la letra, mi transitar
y el correr de los hechos de mi vida.
Mis ropas raídas, mis ilusiones rotas,
mis debilidades, las de siempre y las nuevas.
Soy un pobre, soy un hombre,
soy un alma que deambula vacilante.
He perdido la voz de mis clamores,
he dejado de luchar en mis batallas,
he cesado la búsqueda, toda búsqueda.
¿De qué hablan mis ojos apagados?
¿Acaso he sabido alguna vez qué buscar
y dónde, que un error no haya sido?
Y queriendo corregirlo
más errores cometí.
¿Qué puedo decir de mí mismo, que dé luz a mi camino? iVeo que hay vacíos muy profundos que por más que los transite, insondables permanecen! El misterio de mi vida, (como el de todos), no permite contar una historia que sea real y convincente. ¿Para qué comenzar mi biogafía si no tengo elementos que la nutran? He perdido la visión, la coherencia; mis oídos ya no oyen y mis pasos son más lentos. ¡Pobre de mì! ¡Que tonta pretensión! Derroteros simples, rutinarios, son los eternos sucesos de mi vida Entonces, ¿para qué escribirlos si es mejor no recordar?
genial!
ResponderEliminarprofundidad y sabiduria