jueves, 16 de octubre de 2014
A mi amada lejana
Necesito que sepas
qué me pasa contigo,
sin guardarme nada,
sin cobardía ninguna,
en total entrega,
si fuera capaz.
Temores me acosan;
pienso en tu respuesta,
y por ellos callo,
pero más no soporto
silenciar mi amor
y que tú lo ignores:
¡lo que en mí rebosa,
rebosa por ti!
Tiempos pasaron
y tantas dudas tuve;
esperé y quise
que así no fuera,
fue todo inútil:
y aquí me tienes,
con más amor
del que puedo
contener.
No sé cómo haré
para soportarlo,
Se va mi vida
en cada pulso
que por ti late.
¡Amada mía!
Lejana eres,
lejana estás,
te pienso inalcanzable
y por eso tiemblo
ante tu presencia.
Y si no fuera tu corazón
para mí y
me rechazaras,
conozco mi destino:
será lenta agonía
vivir sin ti
y sin la ilusión
de ser tu amado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario