Pienso que mi muerte será bella
Quiero que lo sea
Despedida en paz y acompañada
de mi amada alma,
que me conducirá por sendas
hermosas, y con dulzura, nos
despediremos de la vida de este mundo.
Pienso en una muerte agradecida
ya que en ese trance
daré gracias, gracias inspiradas en
la intensa carga del recuerdo
vívido de mis experiencias tan amadas.
Pienso en mi muerte acompañada
por las notas de la música elegida,
para mi última estadía,
y que sé seguro estará presente
en mis oídos, aunque nadie
se ocupare de emitirla:
ella sonará en mi cabeza
y acompasará mi despedida.
Pienso en mi muerte celebrada
con canto y baile de alegría sentida,
que será celebración, no a mi muerte
sino a mi vida bien vivida.
Pienso en mi muerte, y en el último
instante en que veré las caras
de mis amados más cercanos,
que son aquellos que estarán mirando
a mis ojos y escuchando atentos, mi aliento,
pues estaré, ¡al fin! en un silencio recogido.
Pienso en mi muerte, en la que estaré
en gran conciliación y armonía
y me retiraré tranquilo,
llevando conmigo esa misma nada
que en la vida he sido
y dejaré, feliz de hacerlo,
lo que de mí los otros
han querido y que con ellos
permanecerá hasta que se hayan ido.
Pienso en mi muerte y, mientras aquí estoy,
me despido de ella y la saludo,
que cuando ella llegue
ya no estaré vivo...
Ese gran momento, ese instante, ese pasaje..
ResponderEliminarEse gran momento, ese instante, ese pasaje..
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