jueves, 30 de noviembre de 2017

Detenerse


Detener la vida, el amor, los sentimientos;
detener el hambre, la sed, los deseos.
Detener el dolor, el llanto, la tristeza;
detenerse a mirar viendo, y aprender.

Detener la risa, la fiesta, el ocio;
detener la prisa, el ansia, la avaricia.
Detener el apego a lo que perece;
detenerse a mirar viendo, y aprender. 

Detener los afanes y las vanidades;
detener el lujo, el placer, las pretensiones.
Detener la carrera inútil por un podio efímero;
detenerse a mirar viendo, y aprender.

Detenerse, escuchar el canto de los pájaros 
que a todo, indiferentes cantan.
Detener el paso, ver las flores abrirse a su tiempo;
detenerse a mirar viendo, y aprender.

Detener el ritmo apresurado y obligado;
detener el examen al que se es sometido cada día.
Detenerse por fin y reclinar la cabeza en su mente,
y desde allí, mirar viendo y aprender.

martes, 28 de noviembre de 2017

Decir, ¿qué?


Se esfumaron mis relatos.
He quedado seco,
cáscara de cáscara,
desierto en el desierto,
páramo en los páramos;
yermo, seco y sin embargo, estoy.

Se niega mi mente,
se niega mi voz,
se sellan mis labios,
mi lengua está yerta,
todo tieso estoy
y sin embargo, estoy.

Mi cuerpo está rígido,
mis manos débiles, rebeldes
ni el aire sostienen;
mis piernas se atrasan,
lo mismo mis pies
muy lento se arrastran.

Permanezco y no soy;
ajeno a todo estoy,
¿qué busca en mí
este persistir?
Ni sé qué hago aquí.
Ni sé qué es aquí... 

viernes, 24 de noviembre de 2017

El amor en espejo

¿Qué amas en mí sino tu reflejo,
aquello que ves que veo en ti y de ti,
a través de mi amor?

Tu aspecto, esos modos,
esas caricias; tus palabras,
en el efecto que hacen en mí.

Tu sonrisa es bella cuando te 
sonrío, tus  ojos brillan cuando 
se miran en los míos.
 

Amas de mí sólo tu reflejo;
he notado cómo se apaga tu sentir
cuando me opaco. 

Supe que te amas bañada
en mi amor, eso te hace 
grande y te satisface.

Tus gestos sólo son reflejo
de los míos; sin mí te desvaneces
ante ti misma y eso, te desespera.

Sólo eres lo que veo que eres,
si no te viera más, no subsistirías
y de a poco te desvanecerías.

Por eso desesperas cuando
me marcho y por un tiempo
no regreso: te vuelves una sombra.

¿Qué es lo que sientes sino
reflejo de mis sentimientos?
Incapaz, hueca, vacía; sólo espejo.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Mudo


Este año he vivido en silencio,
nada hay para decir;
lejano está lo que quiero,
a menos que toque a mi puerta,
la muerte unificadora.

Cuando nací, grité,
cuando parí, lloré,
cuando moriste, morí.
Por qué me hallo aquí,
es lo que no entendí. 

Año mudo, dolor mudo;
silencio continente de
inútiles interrogantes .
Vivir de este modo es morir
sin haber muerto.

Mudo estoy:
quiero gritar,
llorar, gemir,
quejarme, clamar
al aire, día y noche,
sin cesar, pero callo.

No me atrevo a gritar
mi dolor, soy cobarde;
temo más golpes.
Tal vez los merezco.
Eso me hace estremecer. 

Mudo estoy, sin embargo,
monologo todo el día  en mi interior, 
¡ah!, quién pudiera esa voz detener 
y quedar, ¡al fin! en un silencio en paz,
y con mi alma callar...

viernes, 17 de noviembre de 2017

Almas llagadas


Profundas llagas, dolorosas,
íntimas, allí en el alma, allí,
donde se instalan las llagas,
esas que duelen de verdad,
donde está la verdad.

Los momentos vividos 
imprimen su huella;
las  marcas indelebles
de lo que ha pasado
sin remisión. 

Perdido el amado, perdido el amor;
perdido todo contacto,
en esta realidad cruel,
continuar luego viviendo
para ver y sentir este horror.

Soledad infinita avanza sobre mí;
dolor siempre a solas;
despiadado mundo donde todo se va, 
como la misma vida,
antes o después. 

Cuando antes te hayas ido,
sábete dichoso;
pues, atroz, feroz es, 
el quedar para después,
mientras tu amado ha partido. 

¡Insoportable!... y soportado.
Crudelísimo, desgarrador,
así será tu permanecer
pues no existe un consuelo
para ese padecer.

¡Cómo sufro este vivir!
¿Por qué estoy aún aquí?
Preguntas llenas de angustia,
silencio como respuesta:
es todo lo que tendré. 

No entiendo estas reglas extrañas, 
tampoco quiero saber,¿con qué fin?
Todo pasa en un instante,
todo queda suspendido
y a comenzar otra vez.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Incomparable


Vivir tiene color de sangre,
incomparable, rojo, fuerte,
porque la sangre es vida
y por ella la vida corre.
Vivir como si nada acabara,
es vivir como la vida quiera.
Aunque de esta vida
nada quedara y de lo vivido
ningún rastro se halle,
es hermoso haber estado
en este estado.

Porque la vida dura un fugaz instante,
siempre estamos de paso y yéndonos.
Siempre estamos a bordo de la muerte,
¡que para morir hemos nacido!
Vivir con fuerzas y entusiasmo,

aunque la despedida esté esperando
a la vuelta y fin de cada día.

Ahora, vuelvo a mi ser; quiero ser 
en este ser quien me ha tocado ser,
quiero ser  en cada instante la ilusión

más inmortal: quiero pasearme 
por el ruedo de lo que me toque, 
asistir al funeral de cada hora,
feliz de estar en él y conocer ese suceso.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Inquietudes


Desorientado, ilusionado, decepcionado,
nervioso, expectante, a veces, ignorando
de qué se trata esta vivencia de estar contigo,
me pregunto cuál es la razón de esta inquietud.
Me pregunto qué es lo que quiero saber
y qué quiero ignorar, sin ver hacia donde voy
desorientado, cada vez que te vas.

Cuando tomo tus manos o tú tomas las mías,
amada mía, no necesito otra cosa; 
es momento de sosiego,
pero cuando de ti me separo, 
te vas o me voy,
entonces, vuelve a mí esta inquietud.
¿Es que eres de mí, parte indisoluble y 
cuando te alejas desgarrado estoy?
Un remanso existe en los dos
cuando estamos juntos. 

Ayer nomás, el agua  del río
que de mis pies goteaba,  
me enjugabas y,
delicadamente, me abrigaste.
Ese gesto dulce, tierno, hecho
casi con unción, me caló hasta el alma;
no podía creer que estaba sucediendo,
tan natural, tan suave y lleno de amor.

Desapareció el mundo;
sólo quedamos tú y yo,
mágico instante; ni un sonido
interrumpió esa oleada de paz 
que envolvió nuestros seres en infinito,
único sentimiento, misterioso y sublime,
por ambos compartido.

Inquietud, vete de mí.
Quiero guardar toda emoción
sentida; no las alejes de mí interior;
quiero quedarme con ellas aunque 
mi amada a mi lado no esté. 
Saber que pronto volverá,
que de mi lado no se apartará,
y que si lo hiciera, igual en mí estará.

Inquietud, deja mi ser;
la calma del amor me llenará,
mi alma alborozada, cantará
y sabré, por fin, disfrutar este tesoro
que la vida me brindó.
Tormento de ansiedad inútil,
déjame ya.
Entonces, la miraré arrobado,
y en ese éxtasis me sumergiré.