viernes, 3 de noviembre de 2017
Incomparable
Vivir tiene color de sangre,
incomparable, rojo, fuerte,
porque la sangre es vida
y por ella la vida corre.
Vivir como si nada acabara,
es vivir como la vida quiera.
Aunque de esta vida
nada quedara y de lo vivido
ningún rastro se halle,
es hermoso haber estado
en este estado.
Porque la vida dura un fugaz instante,
siempre estamos de paso y yéndonos.
Siempre estamos a bordo de la muerte,
¡que para morir hemos nacido!
Vivir con fuerzas y entusiasmo,
aunque la despedida esté esperando
a la vuelta y fin de cada día.
Ahora, vuelvo a mi ser; quiero ser
en este ser quien me ha tocado ser,
quiero ser en cada instante la ilusión
más inmortal: quiero pasearme
por el ruedo de lo que me toque,
asistir al funeral de cada hora,
feliz de estar en él y conocer ese suceso.
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