martes, 19 de febrero de 2019
Sequedad
Y... de nuevo la aridez,
el cansancio, pesadez,
extrañamiento y desolación.
Confusión, frialdad,
indiferencia, irritación,
intriga, trato cruel.
Incomprensión, desazón,
¡tanta humanidad!,
nada cambia: acaba y recomienza.
Etapas y sólo etapas;
son porciones de la vida,
emociones, instantes tan efímeros.
Alguna vez el humano
habrá de reconocerse,
y sin llorar, transitar sus tiempos.
Sabrá, tal vez, que siempre,
todo tiene un espacio
y luego desaparece.
Se vuelve a la sequedad,
se entra en el vacío sutil.
así se escurre la vida.
Sea lo que fuere
lo que hubiera traído,
¿sin que nada permanezca?
Pero...de todo queda la esencia
que integra ese ser
con la carga de lo vivido.
Cuando mayor la aridez,
mayor la profundidad,
más abismal el misterio de ser.
En lo seco se halla
el agua que limpia
y calma la sed.
Es otra ilusión transitada
sensación de sequedad,
es el nuevo florecer.
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