lunes, 9 de diciembre de 2019
Amado sin amor
Érase una vez un hombre
a quien una mujer amaba
y de quien él se burlaba
con brutal indiferencia
y actitud despectiva.
Érase una vez, y
de tal modo lo era
que la mujer siendo amante
ante desprecio tan grande,
de a poco se fue muriendo.
Érase una vez un hombre
que jamás pudo amar,
tampoco pudo saber
cómo era ser amado,
y menos aún, cómo amar.
Érase una vez, como
en maravilloso cuento,
que este hombre enterró
a aquella que le amaba
junto al saber del amor.
Érase una vez un hombre,
un hombre tan insensible,
que cuando solo quedó,
comenzó a marchitarse,
y sin querer vivir más
murió en negra soledad
sin haberse dado cuenta
que ni a la vida amaba.
Entonces fue, que aquel hombre
solamente había vivido
del amor alimentado,
amor neciamente ignorado;
el amor de esa mujer,
ese que no conoció
por lo que nunca aprendió
cómo ese amor recibir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario