viernes, 13 de diciembre de 2019

La frente y los sueños

La frente donde los sueños giran
está completa como escenario en obra,
se estremece el cuerpo a su ritmo,
no necesita directores ni conductores
cascada de imágenes, sin límites,
experiencias extraordinarias.

La  espalda arqueada recorrida por emociones,

suspiros que se escapan de labios entreabiertos
lágrimas que resbalan desde los cerrados párpados,
incontenibles, desde las circunstancias del sueño
transcurrido, sin intelecto que ordene,
reprima, o se muestre cauteloso...
Lágrimas, risas, colores, magia, imágenes sin fin.


No hay modo de detener su ventura,
no será cazado ni preso el sueño
de nada ni de nadie, y menos nuestros sueños;
sin tabúes, razonamientos ni engaños,
esos que semejan ser prudentes, cuerdos
serenos y organizados, 
no existen en los sueños.
Recogemos lo visto y lo no visto,
y, libres de toda atadura, ¡vivimos!

Somos los que nunca fuimos,
amamos a los que nunca amamos,
somos correspondidos 
como jamás lo fuimos 
y siempre lo deseamos
sin haberlo conseguido;
todo, en nuestra frente, 
escenario de esos sueños.

Penumbra sin sonidos,
colores sin color,
fantasmas vivos,
aguas empapando las paredes
sin mojar nuestro cuerpo;
cielos llenos de palabras,
letras volando en el espacio,
lenguas desconocidas 

con significado claro.

Corremos sin correr,
descalzos y desnudos,
valientes y cobardes.
Ora animales, ora humanos;
no sabemos quiénes somos
ni cuál es nuestro rol,
como sucede en la vigilia
de nuestros días...

Se llena nuestra frente
con estos sueños, interminables,
persistentes, variados, originales,
aterradores y, a veces, placenteros.
Y podemos ser todo o no ser nada
en estas aventuras del descanso
trabajando más aún
que en el trabajo obligado.

Un silencio lleno de sonidos
acompaña las imágenes
que nuestras frente pueblan.
Estamos en un cuerpo inerte
del cual apenas se percibe vida,
y sin embargo está viviendo
más que nunca su existencia.

Voces cantan y gritos se profieren
y nadie, ni el que sueña, ha escuchado
ni las notas de los cantos,
ni los lamentos y gemidos,
pero, éstos están y se mezclan
sin orden aparente, en manantiales
de sucesos indomables. 
Símbolos encriptados de misterios
ignorados, porque no sabremos
nunca su verdadero significado.

En la frenre está el ansia,
huir queremos y estamos atrapados,
la salida se niega aunque la puerta
se abra, se paraliza el cuerpo
ya que está en esta muerte temporaria
que es el mundo de los sueños
en nuestras frentes dibujados.

Aquí, en esta frente quiero yo
encontrar la respuesta a mi misterio,
desde este cuerpo que a la frente
lanza este sinfín de figuras en acción
sin dominio, orden o explicación,
mas, ya de sobra he sabido
el misterio permanece impertérrito
y la vida es más vida cuando sueño.

En la frente están los sueños
¡Quién pudiera en la mañana
retenerlos, impidiendo a nuestra mano
borrarlos sin remedio!
¡Quién pudiera, al despertar,
seguir soñando y sin límites vivir!
En la frente están los sueños
cuando dormimos conseguidos,
¿o será que solo en ellos somos concebidos?

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