Miro, leo y pienso en
los libros que nutren mi vida y mi alma
hambrienta de palabras perdidas
Que pueblan mi vida con otras vidas que parecen mías y que no lo son
Que rondan los tiempos,
que me rondan la mente que no sé si es mía
Que no sé si heredada, no
me pertenece, ni por qué está en mí, ni si está en mí
O tal vez creo que está
y ni siquiera existe, ni por qué soy yo
Nubes que rodean mi
cara mientras lágrimas copiosas mojan mis mejillas arrugadas
Y mis ojos tristes ven
hacia un punto que no sé si está o si lo he inventado de tanto estar sola
Y creer que hay algo
fuera de mí.
Piernas apretadas, como
fortaleza, que no quieren abrirse ni moverse más
En una quietud yerta
porque no han servido como camino para ser feliz.
Cuerpo que es extraño,
como si no fuera mío, porque es de otros, porque otros lo usan
Porque hace años que
está para otros y no sé qué significa esta vida en él.
Manos viejas, feas,
avergonzadas, nunca tuvieron destino valioso.
Cientos de tareas han
hecho, mas yo pregunto, ¿para qué lo han hecho?
Me hallo extenuada,
exhausta, agotada, decepcionada, ¿de qué?
No lo sé. Jamás he
sabido. Jamás lo sabré.
Desearía saber cuál fue
mi destino, para qué estoy aquí.
Tener la certeza de
haber existido. De haber sido alguien.
Siquiera el sueño de
alguien.
Tal vez eso fui y sigo
siendo hasta que un día, no me sueñe más…
El sueño de otro…
¿Quién me soñó? ¿Y para qué?
Y vuelvo a empezar.
muuuy bueno!!!!
ResponderEliminar