Hoy divagaba, asombrada
y veía súbitamente,
en un remolino
de imágenes desenfrenadas
sin dominio ni control,
imágenes desconocidas,
que rechazaba en mí.
de imágenes desenfrenadas
sin dominio ni control,
imágenes desconocidas,
que rechazaba en mí.
Mis derroteros mentales,
me llevaron a lugares ignorados,
me llevaron a lugares ignorados,
y me detuve en un oscuro páramo
en el cual, como pude vi,
y asumí que allí habré estado siempre,
sin saber que era ese mi lugar.
en el cual, como pude vi,
y asumí que allí habré estado siempre,
sin saber que era ese mi lugar.
Se fugaban de mi mente, veloces,
las ideas de lo bueno que hubo en mí,
(si es que alguna vez lo hubo),
(si es que alguna vez lo hubo),
y tinieblas ominosas me envolvieron
y, de pronto, fui un espectro,
una sombra cubierta de dolor.
Es mi cuerpo entero un desorden;
enloquecidas sensaciones
que me aturden, de las cuales
no puedo discernir,
cuáles son las que me integran
y cuáles las ajenas que perturban
mi existir.
y, de pronto, fui un espectro,
una sombra cubierta de dolor.
Es mi cuerpo entero un desorden;
enloquecidas sensaciones
que me aturden, de las cuales
no puedo discernir,
cuáles son las que me integran
y cuáles las ajenas que perturban
mi existir.
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