viernes, 21 de febrero de 2014

Ese hartazgo




Harto estoy,
de usar un solo remo, 
que parece un brazo
y que ya no sirve
porque el otro brazo,
no lo acompaña.

Y los mismos labios uso,
para decir las mismas palabras, inútiles,
sin saber muy bien para qué las repito,
  si ya no hay besos después de hablar...

Harto, muy harto,
de recordar, cada vez menos,
las mismas cosas, con otros tintes,
borrosos, confusos, a veces, amargos.

Harto estoy, sí, harto,
de dejar por el camino
mis deseos, 
harto de vaciarme.

Harto, sí harto,
sin ya un resto de ilusión
que me acompañe 
y que adorne mis ensueños,
sin lograr satisfacerme.

Harto, sí muy harto,
y me vuelvo por mi hombro
y descubro que no tengo un pasado,
que ya todo lo he perdido. 

Harto, sí muy harto estoy,
y siento que no hay modo,
ni a quien acudir, pues es tarde
ya, para rescatarme.

Y harto estoy de enfrentar
cada día, como si fuera un feliz humano;
cada vez que me despierto,
siento que no soy más el mismo,
y que tampoco  puedo ser nadie más.

Y sigo, harto, con este mismo yo
con el que ya no vivo.
aguardando que algo quite esta cáscara,
que hace años me cubre,
y que ya no es de mi gusto.

Tal vez, ya harto, 
una metamorfosis,
(como la de Kafka), 
fuera mejor que esta vida,
Y, entonces sí, de otro modo vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario