domingo, 20 de julio de 2014
Caricias para el alma
A veces, el alma recibe caricias
y se regocija y se vuelve cálida.
Tiene un alborozo que exulta
su ánimo y está feliz.
A veces, el alma, no sabe por qué,
necesita un mimo y se acongoja.
A veces, el alma se angustia y
siente soledad de Universo.
A veces, el alma, se vuelve muy frágil
y se manifiesta a través del cuerpo.
A veces, el alma recibe caricias
y el júbilo llena su esencia espacial.
A veces, el alma, se parece a nosotros:
Si no nos abrazan, languidecemos.
A veces, el alma y nosotros, somos uno solo,
y gozosa, mana por nuestras miradas
y entonces, brillamos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario