jueves, 10 de julio de 2014

Torbellino de amor


Era como un tigre quieto.
Mira: yacía en mi madriguera
somnoliento, muy  distendido.
Mi letargo era hondo;
no tenía motivos para despertar.

De pronto llegaste y estuve alerta.
La mirada astuta,
astuto el andar.
Sin embargo, luego,
supe que eras tú:
Única, exclusiva, aquella esperada.

Ahora no escapo, ni lo quiero hacer:
¡Esta eres tú!
Un tigre bravío, tan lleno de arrestos,
tu dulce impulso, constante y bravío,
es arrebato de inextinguible pasión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario