Torbellino de amor
Era como un tigre quieto.
Mira: yacía en mi madriguera
somnoliento, muy distendido.
Mi letargo era hondo;
no tenía motivos para despertar.
De pronto llegaste y estuve alerta.
La mirada astuta,
astuto el andar.
Sin embargo, luego,
supe que eras tú:
Única, exclusiva, aquella esperada.
Ahora no escapo, ni lo quiero hacer:
¡Esta eres tú!
Un tigre bravío, tan lleno de arrestos,
tu dulce impulso, constante y bravío,
es arrebato de inextinguible pasión.
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