sábado, 6 de septiembre de 2014

Si te quedaras

 ¡Cuánto siento tu ausencia si te vas!
Cuando veo tu espalda y te marchas, 
te llevas mi alma y no lo sabes
Entonces, pienso, ¿cuándo podrá ser mi sueño contigo compartido?

Apoyo mi cabeza en la almohada y veo,

que de nuevo estoy solo en mi ancha cama y que nada me abrigan las frazadas.

Las horas se hacen largas y 

llega muy suave la mañana,
y otra vez estoy solo en mi cama.

Cuánto me apena esta ausencia repetida,
y fantaseo, como siempre, con que llegas,
y de pronto me anuncias que te quedas...

Algún día, tal vez, algún día, me sorprendas
y aparezcas, tus avíos en las manos, diciéndome, con tu sonrisa plena, 
¡que aquí estás y aquí estarás
toda una vida!


No hay comentarios:

Publicar un comentario