domingo, 28 de septiembre de 2014

Vestidos y harapos


Creíamos estar vestidos,
y que nuestro atuendo
era apropiado y regio,
y nos adornaba 
con enorme gracia.
¡Ah, ilusiones falsas!
¡Ah, visión deformada
de la realidad!
¡Ah, tontería humana!
¡Ah, vana percepción!

Hoy, vemos los harapos,
realidad desnuda.
Esos harapos fueron siempre
así: con ellos, por la vida fuimos, 
sin tener conciencia
de lucir así.

Eso que supimos en un
breve instante,
ha sido constante;
fue siempre así,
no nos dimos cuenta:
éramos mendigos
creyendo ser reyes.

  Hoy, viendo los harapos,
buscamos ropajes
que cubran miserias,
que sean más dignos,
que traigan de nuevo
aquello que creímos
alguna vez, ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario