Si pretendiere alguien encadenarse
a alguna cosa buena de la vida,
perderà su cosa buena y también su vida
Aquello hermoso que le hubo sucedido
perderá su gracia por estar encadenado
y en el mismo instante transformarse en pasado...
Mas quien se alegrare y con libre tino
disfrutare, permanecerá aún otro leve instante
en esa gracia.
Los
efímeros momentos de la vida
son
hermosos por inatrapables,
que si
a nuestro lado se quedaren
nuevas
ansias por otros se desatarían,
e
interrumpirían la magia de la brevedad...
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