jueves, 18 de diciembre de 2014

Reclamos



Como agudo toque
entre la maraña
que forma la vida,
se oía un reclamo
que era en sí mismo
millón de reclamos,
que se prolongaba,
que no acababa;
reclamo ancestral

No hubo palabras
que bien lo expresaran,
sólo el espíritu
pudo decir
y allí se quedó.

Reclamos infinitos,
antiguos, inútiles;
todo marcha igual,
sin saber adónde
esta vida irá
luego de esta forma
que tuvo aquí.

Alguna respuesta
todos han buscado;
todos reclamaron
saber el por qué.
No hubo ni un eco
que les respondiera
y todo sigue igual.

 De profundo y hondo
emerge el reclamo:
¿Cuándo será oído?
¿A qué reclamar?

Ante la insistencia
en querer saber, 
desde los inicios
los mitos responden:
¡son sólo ilusiones
para consolar!

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