miércoles, 29 de abril de 2015

Los que escuchan



Seres afables, enriquecen,

son inestimables,
aquellos que escuchan
cuando alguien les habla.
Aquellos que atienden
lo que el otro dice.
Aquellos que abren sus almas
a las otras almas.
En silencio oyen, comprenden
y callan; no están juzgando:
entregan  y ofrecen momentos 
de su propia vida.

El otro es valioso, interés despierta,

sólo porque es otro. En él se refleja,
contempla su rostro, su mundo comparte;
con él se conmueve, se emociona.
Ora ríen juntos,
o las penas surgen, y son aliviadas,
cuando alguien escucha
lo que el otro cuenta.

Gestos de dulzura, 

miradas que abarcan,
abrazo oportuno,
lágrima enjugada,
recreo del alma
que está atribulada;
encuentro de almas,
porque aquel que escucha
acoge y consuela, 
y desde lo profundo, muy suavemente,
toca lo profundo.

martes, 28 de abril de 2015

En la noche



En la noche refulgen las dudas:
el silencio, el tiempo y el pensar,

todo lleva al mismo lugar;
nada hay contra la secreta ansiedad.

no basta cerrar los ojos y en la penunmbra estar
no mirar, buscar en el reposo el olvidar,

deambular  por la ruta de los sueños,
es lo mismo que hace desvelar.

Sonámbulos, de la luz a la negrura,
buscando un destino, un por qué, 

una explicación para este transcurrir.
La noche cae con su misterio que dice
que es morir cada día una vez más.

En esa oscuridad es que el espíritu

con sigilo, de cada ser parece escapar,
y casi se ve el cuerpo vacío,
y su imagen frente a él flotar,
y en alguna parte honda de la
interioridad, se presiente que ese
espiritu un día no volverá,
y que si vuelve, habrá nuevamente
una muy distinta realidad
ya que con primicias volverá.

Ser en la noche, es no ser.
Ser en la noche, es otro ser.
Ser en la noche, es largo viaje;
viaje a lo extraño, a la duda,
de no saber si es la noche
la dueña de una verdad oculta
que sólo ella puede develar,
y que de la mano de la muerte
y de los sueños, traerá.

domingo, 26 de abril de 2015

Epitafio para un hombre

Lazarillo de Tormes


   Al fin descansa aquí quien tanto caminó. 
Caminó en busca libertad y no la consiguió. 
Caminó para saciar su hambre, y pocas veces pudo. 
Caminó para buscar su pan y en vez de ganarlo, 
hubo de ser más astuto cada vez, para poder subsistir. 
Aquí yace el llamado Lazarillo de Tormes, 
e intenta descansar de sus duros trajinares, 
que en ocasiones consolaba  con el vino que lograba conseguir. 
Pasó frío, pasó hambre, sufrió golpes, y a todo se sobrepuso. 
En la crueldad de sus días, sacó a la luz la maldad e hipocresía de quienes lo tomaron a su servicio; creció él desde su miseria y se envilecieron aquellos que se creyeron superiores a él. 
Fue apaleado y acusado de ladrón, de haragán, y muchas veces fue verdad, mas no había más remedio que robar de lo que sus mezquinos amos escondían del alcance de su hambre. 
De tantas adversidades, con su picardía logró sobrevivir a sus desdichas y a nueve amos, a cual de todos peor. 
Su picardía y su astucia lo salvaron, una y otra vez, pero a la muerte implacable no la pudo engañar, y es por eso que, lo haya querido o no, esta tumba hoy lo encierra para nunca más salir. 
¡Y por fin, aquí es de esperar, que este amo final ya no le haga padecer!

sábado, 25 de abril de 2015

Verbos...



Caminar, saltar volar, andar,
quedarse, huir, escapar, correr,
llorar, amar, odiar, luchar, vencer...
descansar.

Saber, ignorar, mirar, ver,
pensar, aturdirse,
salir, entrar, dispersar, unir...
descansar.

Enervar, irritarse, congelar,
congeniar, discutir, acordar,
rechazar, percibir, soñar...
descansar.

Descansar, agitarse, volver,
partir, alejarse, acercarse,
abrazar,  sufrir, desprenderse...
y de nuevo, descansar.

Vivir es poner verbos
en marcha; cuantos más
conjugamos más vivimos,
cuanto más vivimos:
más verbos aprendemos
a conjugar.

En todos los tiempos sus tiempos,
todos los días lo hacemos
y no pasa un momento,
sin que estemos conjugando,
y lo hacemos sin saber
cuál es el verbo activado
y cuál su significado.

Verbo, palabra completa,
más completa que nosotros.
¿Nuestras acciones son vacuas?,
¿Los verbos quedan vacíos?
¡Hagámoslos inteligibles
para luego conjugarlos!

Volveremos a empezar,
sin prescindir ni un segundo
de tal mágica palabra,
con tal poder y sentido,
hasta lograr conjugarlo
dándole significado.

sábado, 18 de abril de 2015

Voy a mi soledad




A mi soledad voy,
buscando mi compañía, 
nunca a lugar tan lejano
antes había viajado.

Es oscuro el camino,
largo el padecimiento,
a mi soledad yo quiero
para conocer quién soy.

He hallado tantos páramos
como he hallado vergeles,
en ninguno me detuve:
deberé seguir buscando.

Nunca tan lejos he ido
con la tarea de hallarme
he visto que no ha de ser
fácil, ni simple, tampoco grato.

No sé qué he de encontrar,
sólo que allí es muy denso
que lo que hecho allí espera
y lo que no, también.

Soberbia quise dejar
Humildad acoger
A la intuición reclamo
que me dé de su saber.

¡Pobre de mí!
Coraje me faltará...
¡Me asista la decisión,
y no me arredren los miedos!

A mi soledad voy,
buscando mi compañía, 
nunca a lugar tan lejano
antes había viajado.

Muerte y vida


Ante la Muerte
contemplo mi vida.

Pocos aciertos
muchos errores,
miradas curiosas ,
ávidas, inquisidoras,
desconciertos,
vacíos, carencias,
hallazgos...

Ese camino 
por mí transitado,
De sobreviviente
a ansioso viviente
Anhelos postergados
pretendo alcanzar.

Últimos pasos
Alegría constante
Casi reverente
Cuidado y sigilo
Locura y frenesí
Armonía, calma
Meditación y ruido.

No hay tiempo para perder

Sólo vida que ganar...
Carrera con el tiempo,
sin prisa, ahora sabiendo
de la precariedad del ser,
sin sufrir por ello ya,
lleno de  serena comprensión,
bienvenido al alma 
y recibido por ésta con 
exultante alegría.

Alegría de ser

fuente de mi vida,
mi alma, instalada ya
sin querer huir
de mí, llevándome
lento, transitando
el último tramo,
en inteligencia ycomunión.
Ahora la escucho
Ahora la sé.

Muerte y vida
siempre unidas.
Mientras vives,
no está.
Cuando mueres,
tú no estás.
Para morir,
necesitas vivir.
Para vivir,
debes saber morir.

viernes, 17 de abril de 2015

Fuentes y manantiales

Caen sobre nosotros, nos acarician, 
nos bañan,
nos refrescan,
nos suavizan,
nos enternecen,
nos limpian,
nos hacen decidir,
nos alumbran
entre caudales de frescura
y perfumes
que nos regala la existencia.

Recibimos este baño 
en fuentes 
y manantiales;
somos deslumbrados
por lo que nuestros ojos ven
y extasiados desde nuestra piel,
y sabemos, entonces,
que habíamos estado ciegos
y resecos.
Luego vemos, que somos
felices cuando queremos,
no porque otros hayan hecho
que lo seamos.
 ¿Quién puede ser feliz
si no lo desea, se lo procura
y se deja ganar por ese estado?

¡Esas fuentes y manantiales
surten su caudal 
desde algún lugar recóndito
del alma reencontrada!
Hasta que dejamos que fluyan
no somos lo que somos,
dejamos caminos 
sin recorrer,
experiencias sin vivir.
Temores y tabúes acosan
nuestras vidas
y las prohibiciones
nos coartan las alegrías.

Aquéllos que no aprecian
nuestro amor,
deben ser olvidados,
seguir nuestro camino
sacudir nuestro cuerpo,
recuperarlo de aquellas entregas,
sabiendo que hemos hecho 
un bien en el vacío.

Busquemos otros horizontes
donde volcar los afectos
sin lamentar el tiempo dado.
Habrá quedado escrito en los
tiempos de la eternidad:
nos habrá beneficiado.

Hemos sido, pero aún queremos ser
Hemos vivido, pero queremos vivir
Hemos sido desdichados
Hemos salido de allí
Hemos disfrutado nuestra liberación
Nos hemos extasiado
en esa liviandad.

Vamos pues, por más
Hay mucho para tomar
¡a por ello vamos!

Un espejo



Miro  la imagen:
me devuelve
una sonrisa.
Veo  sus ojos y sus ojos me ven.
Me agrada su aspecto,
su postura y su porte.
Actitud decidida,
firmeza en su mirada.
Alegría en su gesto,
Una chispa de satisfacción,
Enorme flujo vital se desprende de ella.
Casi puedo sentir
su respiración honda y feliz.
Esa imagen es nueva,
Antes no la vi.
En mi espejo la contemplo.
Ahora la reconozco:
¡Soy yo!