Con los pies en el vacío
Con los pies apoyados
en el vacío,
así vivo hoy.
Estoy confiado en mi camino:
es camino andado
con saberes recibidos.
Con los pies apoyados
en el vacío
me siento firme.
El abismo en que creí
caer, no era tal;
fue, en cambio, el mejor apoyo.
Con los pies así posados
en el vacío,
alegremente vivo.
No tengo alas en mi cuerpo;
¿para qué querría tenerlas?
¡Mi alma no las necesita y vuela!
Con los pies bien apoyados
en el vacío,
aprendo a confiar, a vivir sereno.
El espacio me contiene,
¡y es tan amplio
en su abrazo protector !
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