domingo, 9 de agosto de 2015
Penumbras
En penumbras he andado,
así hasta aquí he llegado,
tropezando y cayendo,
luego levantándome
en penumbras otra vez.
Después de cada caída
no salía de las sombras;
he pasado mucho tiempo,
y atónito, miraba aquello
con que había tropezado,
pero no lograba ver.
Una y otra vez, caía de nuevo
al andar y sin embargo, muy presto
tornaba a levantarme,
pero seguía sin ver
la causa de mis tropiezos;
siendo aquéllas similares
pensé que fueran la misma.
Allí he encontrado el hilo,
he comenzado a tirar,
a deshacer la maraña,
a destrabar esos nudos,
a encontrar aquella vuelta;
traté de desenredarla
sin que el hilo se cortara.
Hoy sigo envuelto en ella
pero con más claridad:
los enredos ya se aflojan,
tengo mayor libertad,
mis caídas se espaciaron,
estoy ocupado en ello.
El camino que ahora veo
a través de esos espacios,
es muy distinto de aquel
en el cual me enredaba;
va siendo cada vez más claro
y más confortable vivir,
sin la prisión que me ataba.
Vi que mi vida estaba
capturada en esos nudos,
que en la oscuridad hallé
forma de deshacer;
si no penetraba en ella
jamás iba a lograrlo.
Vivo consciente de ello
y a la oscuridad voy,
para alcanzar claridad.
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