lunes, 24 de octubre de 2016
Mi rastro
En tanto camine, quedará mi rastro;
aunque corto trecho, dejaré la huella,
mis pasos dudosos pegados al suelo,
mis vacilaciones, mis miedos tal vez,
quedarán marcados cada vez que pise.
En ellas leerán cómo yo he sido;
mi camino dirá cómo lo he hecho,
dónde me detuve, cuál fue el tropiezo,
cuándo me he sentado,
cuándo he continuado;
si he avanzado o me he quedado quieto.
Lo que no dirán mis huellas,
aunque sean muy hondas,
cuánto he amado, cuánto he llorado,
cuánto he gritado, cuánto he reído;
no habrán de leerse mis tantos sentires
ni cuán hondos fueron, ahora lo sé
cuando ya no camino.
Al fin de mi historia, miraré
esas huellas y no veré en ellas
lo que otros vean:
sólo habré de ver cómo se marcaron,
por qué, cómo y cuándo; en ellas veré,
desde lejos, cómo terminaron.
No hubo respuestas que me explicaran
por qué caminé por esos lugares.
No las hay ahora, que ya no camino,
que no hago historia, que no siento nada
que estoy detenido, esperando otra senda,
esa sin retorno, que no deja huella.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario