martes, 5 de mayo de 2020

Desvelado


El sueño ha huído de mí
en la alta madrugada
Pienso cuánto tiempo fui
extranjero en mi propio ser
aunque parecía el mismo
siendo tan desconocido
cada día que pasé,
cada día que llené de ilusiones
perdidas. 

Fueron largos años, no sé cuántos
Hoy no puedo comprender 
quién era yo en aquel tiempo;
qué era lo que me llevaba
a actuar de aquel modo.
Era en cada acto, un desconocido;
sabía que estaba perdido
pero no podía volver
ni encontrar el camino. 

Por un tiempo viví 
dejando al engaño
ser mi dueño;
¿era más cómodo?,
¿menos doloroso, tal vez?
Mas, una tarde vi
como si una revelación llegara,
con gran asombro, 
cómo perdía mi vida entera
inmerso en ese estar.
La vi, escurriéndose 
entre mis dedos 
y me llené de espanto.


¿Quién estuvo a mi lado?
¿Qué era yo allí?
Aún no he podido saberlo
Nunca pude conocer
a quien estaba conmigo,
como no pude saber
quién fui estando en su vida,
ni si estábamos juntos,
o éramos dos extraños
compartiendo horas vacías,
soledades paralelas.

Se que no estuve obligado
Todo dependíó de mí
El quedarme o retirarme
empezó a urgir en mí.
Consciente, viendo lo falso,
no pude más soportar;
avergonzado, crucé la puerta
para nunca más volver.
No hubo preguntas
No hubo explicaciones
No hubo despedida.

Continúo indagando
busco alguna explicación
dentro de mí, cada día;
qué fue lo que me retuvo,
qué pretendí haber sido
todo ese tiempo perdido,
y cuál era mi objetivo
pegado al suelo, sin decidir.

Las respuestas no han llegado,
pero sí he conseguido ver
que ahora soy ese tan buscado, 
el que había sido, 
o creí haber sido,
antes de perder mi ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario