lunes, 25 de abril de 2022

Salir del letargo

 Letargo, pequeña muerte espiritual,

de las tantas que vivimos

sin morir;

el espíritu no muere, pero desfallece.

 

 Si  fuere vida latente

pero no lo es, ausente el espíritu,

como vivir una no-vida:

el letargo espiritual

deja sin vida el existir.


¡Despierta, ser!

Comienza a mirar

con ojos interiores.

Sabrás entonces, 

qué ciego estabas, 

ojos sin luz 

sin verdad ninguna.


¡Despierta! Ya no demores

Sal pronto del letargo;

estás agotado, sin sed de saber,

de amar, de crecer.

¡Despierta!

 

¿Quisieras vivir?

El alma no quiere

tan sola habitar.

Se marcha en las noches,

tarda en retornar...

Ahuyenta el letargo, 

espántalo ya,

que si más te tardas 

sin alma estarás,

buscando a tientas, densa oscuridad

Se siente uno mudo

taciturno, lento,

inmerso en negra viscosidad.

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