Enmudezca mi boca
antes de proferir palabras ociosas.
Enmudezca mi pensamiento
y no alimente mis palabras
si no fueren nobles,
delicadas, piadosas.
Antes de brotar de mi lengua
sepa yo qué diré,
contemplando desde el alma
la luz de la verdad
de la que sea alimentada.
¿Por qué diré frases
de oscura procedencia?
¿Cuál es el secreto de
expresar sólo la justicia ?
¿Dónde va el maledicente
cuando calla?
¿Dónde esconde su escandalosa
intención?
¿Por qué dice su boca
palabras de dolor y
desgracia?
Pido la sagrada inspiración
antes de lanzar
mi palabra.
Que pierda la habilidad
de hablar, ocultando
mi malicia.
¡Enmudezca yo antes
que dañar hablando!
Que mi boca se abra
para bendecir.
Que ni siquiera haya en mí,
un pensamiento innoble.
¿Qué pido entonces?
Ser más que humano sería,
esa noble condición.
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