lunes, 25 de abril de 2011

Nuevo camino

Cuando emprendo un camino,
primero debo saber
hacia donde me dirijo
y si un rumbo nuevo ha de ser,
pues los rumbos que ya he andado,
mucho mucho se parecen
y me han llevado siempre, a lugares frecuentados,
con recuerdos no deseados.


Si no tengo un rumbo nuevo,
inútil será mi andar,
que los rumbos ya tomados
nada nuevo han de ofrecer;
sólo penas que ya supe
y que continúan allí;
las dejé abandonadas
por no poderlas matar.



Es que quiero rumbos nuevos
o renovar mi existir,
pues lo que tengo a mano
ya no me da lo que siento
que quisiera poseer.
Es muy grande mi vacío
y no encuentro mi camino;
¿Cómo lo busco sin ver que ruta debo tomar?


Un viaje, un largo viaje,
por tierras desconocidas,
eso es, tal vez, yo pienso,
lo que he de necesitar.
Alejarme de lo diario
y buscar cosas extrañas,
que me hagan pensar qué tengo
y qué no quiero tener.


Nuevo camino yo quiero
nuevo camino he de andar,
con mi paso tan cansino
de tanto probar y probar.
Me pregunto con paciencia
si no será que no tengo
más caminos por andar
y que la muerte me espera para hacerme descansar.


Quizá ese es el camino,
camino nuevo de andar
la muerte que da senderos
de paz y serenidad;
que da quietud y la calma
que ningún lugar dará,
que da la certeza firme,
¡de, al fin, poder descansar!




No hay comentarios:

Publicar un comentario